Sonia Gedeón
Columnista / 5 de diciembre de 2020

Adiós a un soñador

Sobre diciembre, el mes de la alegría, del rojo y el verde, de los abrazos y reencuentros, cae un manto de dolor por la partida de amigos y familiares queridos.

Hoy enluta a nuestra familia la muerte de Tufik Yidios Gedeón. Era un hombre joven, vital, que a sus 59 años, aun pateaba el balón de fútbol como titular del equipo PGL Marketing y jugaba de tú a tú con su hijo menor de ocho años.

Tuffy, como le decíamos en familia, siempre miró la vida con optimismo, era un soñador que encontró en la creatividad su mejor aliada para forjar empresas, siempre enfocado en publicidad y mercadeo. Fueron más de 35 años trabajando con pasión, impulsando emprendimientos, algunos exitosos, otros lo llevaron al fracaso. Sin embargo, nunco perdió el entusiasmo e intentaba de nuevo, para continuar haciendo lo que más disfrutaba: crear.

Sus compañeros de La Salle lo recuerdan por ser un deportista de tiempo completo, jugaba básquetbol, fútbol y béisbol, era amigo de sus amigos, buen conversador y gran bailarín, aptitudes que conservó hasta el fin de sus días.

Estudió mercadeo en Purdue University y se inició en su vida profesional en Puerto Rico, en una prestigiosa agencia de comunicaciones y relaciones públicas, llamada Public Opinion Consultant Organization, de donde saltó al área de mercadeo y ventas de la multinacional de alimentos Goya. A su regreso al país, fue director de Mercadeo de Vikingos, hasta que decidió independizarse y fundar su propia agencia de publicidad: Visualizar.

Con la crisis de los 90 empacó maletas y se fue a vivir a Miami. Allí realizó varios emprendimientos en tecnología que posicionó gracias a su creatividad y a sus habilidades en mercadeo.

Fue con el cambio de siglo y la operación retorno de varias generaciones de colombianos que volvieron a creer en el país, que regresó a Cartagena. Desde entonces, su foco estuvo en la economía naranja y en alianza estratégica con Nova Publicidad, trabajo al lado de Juan Carlos Chamat. Más adelante fundó PGL Marketing & Eventos, negocio que pedaleó con entusiasmo, sorteando todo tipo de dificultades, incluido este tormentoso 2020, que terminó por arrancarle la vida.

Fue un activo dirigente deportivo y gremial, y ocupó asiento en la Junta Directiva del Convention and Visitors Bureau, desde donde lideró el diseño e implementación de varias campañas de promoción de la ciudad, nacionales e internacionales. Ejerció un liderazgo en marketing político, campo en el que desarrolló estrategias ganadoras de candidatos a distintas corporaciones.

TufiK era de esas personas que deja huella por su sencillez y trato amable. Así lo recuerdan hoy, en la UTB, Surtigas, Comfenalco, Mutual Ser y en medios como El Universal, RCN, Caracol y el Canal Cartagena con los que mantenía relaciones comerciales.

Como miembro de familia, Tufik fue un padre amoroso y un hijo incondicional, siempre tenía una palabra amable y llena de cariño. Sus hijos: Hortensia, Yamile, Cristian y Tufik eran su adoración y heredan de su padre esa disposición por encontrar una salida, por difícil que sea el camino, porque siempre les recalcaba que el fracaso en el fondo no existe, si se ha puesto todo el empeño y el máximo esfuerzo en lograr la meta; y que no es tan importante ganar como competir con entusiasmo y transparencia; y que afrontar la adversidad con gallardía y perder con espiritú deportivo enaltece, mientras la humildad es fuente de permanente satisfacción.

Extrañaremos sus abrazos y sus palabras de cariño, su sonrisa franca y su inagotable obsesión por las papas fritas. Descansa en paz primo querido.

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