Lizzette Diaz
Columnista / 30 de octubre de 2021

¿Dónde empieza tu contacto con tu cliente?

El incremento en el uso de las redes sociales, el número de seguidores, interacciones, comentarios, compartidos o guardados que generan tus contenidos diarios, ha hecho pensar a los pequeños y medianos empresarios que definitivamente para atraer nuevos clientes y lograr que estos les compren es un tema que se circunscribe a Instagram, Facebook, Twitter, TikTok o cualquiera que sea la plataforma que uses.

No obstante, antes de que un cliente se fije en ti y comience a considerar la posibilidad de convertirse en tu cliente, tu marca ha tenido que pasar una serie de filtros para él. Hoy, más que nunca, es importante entender que los consumidores actuales se han convertido en clientes informados, que no tragan entero, que investigan, se educan, se informan, buscan opciones y por muy buena que aparente ser tu oferta, prefieren indagar primero acerca de lo que haces, lo que la gente dice de ti, de cómo te presentas y qué tan consistente eres tanto en el mundo digital como Offline, es decir, en la vida real.

Cuando un cliente me dice: quiero crear una campaña de publicidad porque mis ventas están bajas, pero al escudriñar más sobre su entorno digital me doy cuenta de que sus cuentas están desactualizadas, que no logra comunicar con claridad lo que hace, que su página web no está optimizada, que tiene malas recomendaciones o que los comentarios que hacen en sus publicaciones no han sido respondidos a tiempo o simplemente, nunca los respondieron, mi primera recomendación siempre es: ordena tu casa y entonces lánzate a vender, porque tus clientes antes de invertir su dinero en ti, tienen que estar seguros de que tu oferta corresponde al valor que ellos están dispuestos a pagar por tus productos o servicios.

Es importante que entiendas, que dado al gigantesco volumen de información que recibimos diariamente a través de todos los medios digitales o no, tu contenido u oferta debe ser tan relevante que la gente esté dispuesta a detenerse, leer, escuchar, ver, investigar y luego actuar.

Tus consumidores funcionan exactamente como lo haces tú, ¿esto que significa? Que como tú, la gente no compra todo lo que ve, ni reacciona ante el primer estímulo que se aparece en sus ordenadores, tabletas o teléfonos.

Por eso, te he recopilado esta lista de algunos de los puntos de encuentro que ha habido entre tu marca y tu cliente, antes de decirte sí:

  • Te vi en un anuncio
  • Leí una noticia sobre tu empresa
  • Mi amigo es tu cliente
  • He visto tu publicidad en la vía pública
  • Me encontré contigo en un evento
  • Alguien me reenvió tu información
  • Te encontré en Google cuando estaba buscando una solución a mi problema
  • Te vi en el supermercado
  • Te vi en casa de alguien
  • Te vi en un video en Youtube
  • Te escuché en un podcast
  • Te vi en las redes

¿Dónde te han visto tus clientes? ¿Qué les has dicho? ¿Cómo han calificado su experiencia contigo? Es importante revisar estos aspectos para mejorar lo que no está bien y optimizar aquello que nos hace únicos, diferentes, pero sobre todo memorables, a tal punto, que ellos quieran comprar una vez más, recomendarnos y fidelizarse con nuestra marca por encima de lo que la competencia le ofrece, aun cuando, nuestro precio sea mayor al producto o servicio que ofrece mi competidor porque nuestros clientes perciben nuestro valor.

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