Nuestra Gente / 3 de septiembre de 2022

Daniel Pérez y el placer de producir platos únicos

El chef Daniel Pérez con su papá, Carlos Pérez, con quien comparte el gusto por la cocina.

Patricia Escobar

Nieto de la reconocida ‘Nena Pérez’ e hijo de Carlos, también chef, este joven de 29 años de edad ha comenzado a dejar huella en la gastronomía de Caribe colombiano. Y va por más.

Josefina Pérez, ‘La nena’, hizo historia en Barranquilla al ser una de las primeras mujeres que se dedicó a atender con exquisitas comidas y estupendo servicio de catering, fiestas y evento sociales de gran talla en el departamento del Atlántico y el Caribe colombiano. Su comida no solo era exquisita y creativa, sino que la atención y el servicio de esta mujer, y su equipo, eran fuera de serie.

Ese gusto por la gastronomía lo heredaron su hijo Carlos y ahora su nieto, Daniel Pérez Moscote, de 29 años de edad, quien se levanta como uno de los chefs más creativos que lleva con orgullo la marca Dijon, y el sello del buen gusto de ‘La nena Pérez’.

Es administrador de empresas, una profesión que estudió y que al finalizarla sintió que no era lo suyo. “No me gustó y en ese momento comenzó esta travesía culinaria en Barranquilla trabajando en el restaurante familiar ubicado frente al Hotel El Prado que, según expresan los expertos, de no haber sido por la pandemia, estaría entre los 50 mejores de Colombia”, confiesa con ese entusiasmo juvenil de quien quiere comerse el mundo a base de un muy buen trabajo gastronómico.

Estando junto a su padre en el floreciente restaurante, sintió que debía seguir creciendo y se fue a España, donde estudió durante dos años en la prestigiosa Escuela Bellart. Para él ha sido su mejor experiencia de vida. “Conocí y trabajé con grandes maestros, pude realizarme, pude ver las múltiples posibilidades que tiene la cocina”, expresa.

Josefina ‘La nena’ Pérez.

Sin darse cuenta, estaba repitiendo la historia de su padre, quien también es administrador de empresas. Ambos sintieron el gusto por la cocina desde muy pequeños. “A mí me gustó desde que veía a mi papá cocinarle a mi mamá”, dice. Y al padre Carlos le gustó el tema y aprendió de él acompañando a su madre al mercado a seleccionar productos, después a prepararlos en la gran cocina de la casa en el barrio El Prado, y después sirviéndolos con gusto en los grandes eventos.

También en su corazón están los recuerdos y las influencias de la abuela, y como si fuera poco, las enseñanzas que le brindó, otro grande de la gastronomía: Devis De La Cruz, quien lo llevaba de asistente al Country Club cuando tenía la responsabilidad de atender los más grandes eventos sociales de la ciudad. Era todavía un niño, tanto que durante su adolescencia se apartó unos años de ese mundo al que volvió al cumplir la mayoría de edad.

Le gusta innovar, le gusta la denominada ‘cocina de autor’, esa nueva cocina donde se combinan sabores, se utilizan los productos locales, y que es autosostenible. La cocina donde la experiencia y la creatividad de quienes cocinan genera experiencias únicas en los comensales. Es la cocina que manda la parada y en la que jóvenes como él están descollando.

Daniel ve con muy buenos ojos el desarrollo de la gastronomía en Colombia y especialmente en la región Caribe. “Nuestra gastronomía está evolucionando de forma sólida, en técnicas, sabores, emplatados. Hay nuevos chefs, nuevas técnicas, nuevas formas de aprovechar esas influencias que, particularmente tiene el Caribe. Aquí hay afro, indígena, europeo, árabe. Al Caribe llegaron y siguen llegando migrantes que marcan nuestras mesas”, dice.

Daniel es consciente de que la gastronomía de Colombia ya está en el radar mundial. “Nuevos chefs están viniendo al país no solo a aportar, están llegando para ver qué es lo que está pasando, qué es lo que estamos haciendo bien. Y eso me gusta”, dice.

Recientemente el presentó una experiencia de cocina denominada “A cuatro manos”, donde cocinó al lado de Adolfo Cavalie seis exquisitos y novedosos platos con su respectivo maridaje.

Los hobbies de Daniel, aunque no lo parezcan, son complementarios a su proyecto de vida: es un gran productor musical y un fanático observador del espacio, en su haber tiene maravillosas fotografías de la luna y de las estrellas, observadas desde su telescopio.

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