Personaje / 29 de abril de 2023

«El Concurso Miss Universo está perdiendo su magia y esencia»

Natalie Ackermann y Lupita Jones, directoras nacionales de Miss Universo en Colombia y México.

Zoraida Noriega

Natalie Ackermann y Lupita Jones, directoras de ese certamen en Colombia y México, respectivamente, coinciden al expresar su malestar con el reinado. La ex Miss Universo 1991 afirma que en la organización internacional “nos hemos sentido maltratadas sin tener en cuenta los años de trabajo y la construcción que hemos hecho de la marca en nuestros países”. Seis naciones ya renunciaron a sus licencias.

Si por estos días en Colombia se habla de “crisis” política, mucho más allá, esa palabra viene revoloteando hace rato desde que la tailandesa Anne Jankrajutatip tomó las riendas del Concurso Miss Universo con el propósito, según ella, de hacer  el certamen más diverso e inclusivo. Sí, el torneo de la belleza mundial más importante está en decadencia.

Esa grave situación se debe, no tanto al nuevo reglamento en el que pueden participar mujeres casadas, divorciadas y con hijos, sino al trato que vienen recibiendo los dueños de las franquicias de varios países.

Anne Jakapong Jakrajutatip, CEO de JKN Global Group, y primera mujer dueña de Miss Universe Organization.

La empresa JKN Global Group, de propiedad de Jankrajutatip,  envió un comunicado por correo a sus franquiciantes nacionales que levantó polvareda, propiciando inconformidades y hasta renuncias.

Bajo el pretexto de modernizar “el sistema de franquicias” e implementar “nuevas formas de agregar valor al negocio y futuras asociaciones”, la organización pidió que cada director nacional formulara una solicitud de licencia para el 2023.  En la solicitud se solicitó una “oferta más alta para tener la oportunidad de poseer la licencia del Miss Universo. El aumento de los ingresos ayudará a desarrollar nuestros sistemas de soporte destinados a ayudar a generar ingresos adicionales y habilitar contratos de varios años”, dice el comunicado.

Es decir, la organización le entregaría la licencia  al mejor postor, sería como una subasta al comenzar a evaluar cada país antes de la renovación de la franquicia.

Vietnam, Irlanda, Ghana, Islas Caimán, Belice e Indonesia son solo algunos de los países que ya tiraron la toalla con el Miss Universo. Todos concluyen que no están dispuestos a alinearse con los nuevos requisitos que Jakrajutatip está pidiendo para poder participar.

EL DESCONTENTO DE LUPITA JONES

Sobre el particular, Lupita Jones, Miss Universo 1991 y directora de Mexicana Universal, comenta: “a muchos de los directores nos han maltratado como hicieron las cosas. No tuvieron en cuenta la lealtad, los años de dedicación, la construcción que hemos hecho de la marca en nuestros países. Porque si no se genera una expectativa sobre el evento nadie sabría, ni si enteraría qué es Miss Universo”.

En declaraciones a Lucho Borrego, en el programa ‘Siéntese quien pueda’, de Telemundo, la mexicana dijo: “Entiendo que al llegar una nueva dueña, ésta quiere generar grandes cambios;  pero no es así de la noche a la mañana. En Miss Universo hay una estructura que ya funciona, en la que se venía trabajando por muchos años en la construcción y mantenimiento de todo esto. Y eso se debe respetar, tenemos que trabajar en equipo, que nos vean como tal para cumplir con las expectativas que se están generando sobre el certamen”.

“Sí empezamos a sentirnos disparejos en el trato que nos vienen dando”, agregó.

R’ Bonney Gabriel, actual Miss Universo.

“El plus que da Miss Universo ningún otro certamen lo brinda. El certamen universal da posicionamiento. El mensaje debe ir en torno al empoderamiento, a la construcción de estas jóvenes líderes, que como figuras públicas sigan cambiando vidas, que sigan inspirando a más mujeres y trabajar en pro de algo positivo que tanta falta nos hace”, apuntó.

Lupita es consciente de la euforia con que fue recibida el cambio de dueño del concurso universal por parte de Anne Jankrajutatip, a quien califica de “fan, de una apasionada de los reinados”, dice que “es muy distinto ver el torneo de esa manera. Es construir, sostener y mantener la presencia de la marca».

“A mí no me gustaría proyectar a una Miss Universo como una Kardashian. Lo que queremos es proyectar a la mujer, su fortaleza y lo que somos capaces de lograr”.

Independientemente de lo que viene ocurriendo en el interior de la organización, se le suma la polémica que causó la elección de R’ Bonney Gabriel en la reciente edición del torneo en New Orleans, EEUU, de la que dicen fue un fraude, y la ola de críticas que recibe Jankrajutatip publicando constantemente fotos en las redes, posando como toda una reina.

NATALIE, SOLIDARIA CON LOS DIRECTORES

Anne Jankrajutatip con la reina saliente Harnaaz Kaur Sandhu y las finalistas de Miss Universo, la venezolana Amanda Dunamel y la dominicana Andreina Martínez durante la velada realizada en enero 2023 en New Orleans.

Para Natalie Ackermann, propietaria de la franquicia en Colombia y en Alemania, el nuevo reglamento impuesto por Miss Universo no ha sido problema, porque está de acuerdo con la inclusión, pero en lo que sí está en desacuerdo es el manejo que le está dando la marca internacional a los directores de las organizaciones regionales alrededor del mundo.

“Desde el enfoque empresarial, considero que es fundamental brindar un apoyo sólido a la dueña y a la organización, ya que ellos son los responsables de llevar adelante la marca y hacer que sea exitosa. En este sentido, es de destacar que mi experiencia con ellos ha sido impecable, me han tratado muy bien y he contado siempre con su respaldo y respeto”.

 “Sin embargo, también es importante reconocer que ha habido situaciones en las que algunos directores nacionales han sido tratados de forma diferente, a pesar de su lealtad y productividad durante tantos años”.

“Me entristece ver que Miss Universo está perdiendo un poco su magia. Para ello, es necesario recuperar el protagonismo e importancia de la ganadora del certamen, brindar el respeto y la tranquilidad necesarias para que los directores nacionales puedan trabajar de forma efectiva”, dijo Ackerman, quien reconoce que sin el trabajo que los directores realizan, no habría participantes en el certamen universal, y que por lo tanto, “es fundamental brindarles el apoyo y respeto que se merecen para llevar adelante la marca en forma exitosa”

Sobre la franquicia en Colombia, la empresaria barranquillera explicó que la renovación es anual con opción a primera compra. “El día que decida no querer seguir teniendo la licencia, no tengo problemas”.

Anunció que el concurso en Colombia  sigue adelante y la final será en agosto, y hasta ahora se barajan como sedes nombres de ciudades como Barranquilla y Bogotá.

La ganadora irá a El Salvador, país que ganó los derechos para este año, para lo cual invirtió un poco más de US$12 millones.

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