Entretenimiento / 11 de mayo de 2024

Jóvenes barranquilleros muestran su talento para el baile en Turquía

Los integrantes del ‘Equipo MT’ que se encuentra en Turquía mostrando su talento y sus habilidades en la música urbana.

Miguel Utria

La ciudad de Kusadasi, ubicada en la zona costera del país, acoge desde hace un mes a estos muchachos provenientes de los barrios populares de la Barranquilla.

Desde el pasado 5 de abril, 12 muchachos provenientes de barrios del sur de Barranquilla se encuentran en la ciudad de Kusadasi, Turquía, mostrando su talento y viviendo la experiencia de compartir con diferentes culturas que como ellos se dedican al arte de la danza.

Juan Barraza, Juan Berdugo, Keyner, Estefanny, Mariagny, Leslie, Sahara, Karol, Wilson y Sebastián estarán hasta noviembre próximo en territorio turco, donde tienen contrato para mostrar su talento y compartir experiencias, gracias a una agencia de entretenimiento que contactó a Milena Tapia, quien completa el ‘Equipo MT’, como se llaman.

Al grupo de artistas barranquilleros los contactó la directora artística de una agencia de entretenimiento en Turquía, con quien Milena había trabajado en 2012 en el vecino país de Ecuador, quien los había visto en redes sociales y decide proponerles trabajo en la turística ciudad.

“Ella me dijo que necesitaba un grupo de baile urbano y que había visto mis publicaciones en las redes, me llama, acordamos. Nos organizamos con los muchachos para venirnos, y aquí estamos trabajando”.

Asegura Milena que la agencia está legalmente constituida y organizada como empresa que les ha permitido a ella y sus muchachos haber viajado con visa de trabajo, pasaporte, contrato de trabajo, alojamiento, alimentación, tiquetes y transporte interno durante el tiempo que estén allá.

OPORTUNIDAD UNICA

A lo largo de su proceso artístico, la directora del grupo cuenta que ha tenido la oportunidad de viajar a diferentes ciudades del mundo, pues su sueño es proyectar a sus muchachos a nivel internacional. Por eso no pensó dos veces en aceptar la oferta que le hiciera su antigua compañera de trabajo.

Y la conformación del grupo no fue difícil porque asegura que son jóvenes muy disciplinados y entregados a lo que hacen, además que es lo que les gusta hacer.

“Ellos son jóvenes de los barrios, del sur y de Soledad. Aunque ya hemos estado en otros escenarios, lo hemos hecho con el objetivo de ellos tengan la oportunidad de generar recursos para ayudar a sus familias y de satisfacer sus necesidades. Y aquí afortunadamente estamos trabajando para esta agencia, con la que hemos firmado un contrato, y los chicos van a ganar un salario mensual por hacer lo que les gusta”.

Recuerda que las actuales circunstancias en que se mira la cultura en nuestro medio no da muchas oportunidades para que estos muchachos muestren y exploten, y que ella pudo haber llamado a bailarines amigos suyos con mucha más experiencia y de un largo recorrido artístico, pero prefirió que sus alumnos (hijos como les llama) tuvieran esa oportunidad.

Uno de esos jóvenes es Juan Barraza, residente en el sector de Siete de Abril, suroccidente de Barranquilla, y quien considera que este es un sueño cumplido que ha sido una maravillosa experiencia y que se siente satisfecho de representar a su sector y a su familia, que aunque lejos le da fuerzas para estar en una ciudad tan lejana.

“Lo más complicado ha sido el frío porque uno ama el calor y el sol de Barranquilla, pero ha pasado un mes, uno termina por acostumbrarse, y además el estar intercambiando con muchas otras culturas de países diferentes es muy enriquecedor”, afirma Juan.

Por ser Kusadasi una ciudad turística, tiene muchos hoteles, y estos jóvenes cada noche actúan en uno diferente, que les ha permitido estar frente a público de muchos países del mundo, que les brindan su respaldo con sus aplausos y que, aunque no manejan los mismos idiomas, han logrado contagiarse con el idioma de la música y la danza.

“Recibimos mucho, mucho cariño. La gente es muy amable y aunque no manejamos el idioma, el arte trasciende a través de las personas porque hablamos el mismo lenguaje corporal y eso es lo más bonito, y es muy satisfactorio”, añade Milena.

DIFERENTES CULTURAS

Dice que a pesar de ser muchachos con diferentes costumbres, de diferentes barrios, que es primera vez que conviven en un mismo edificio, compartiendo los mismos espacios todo el día y toda la noche, la convivencia ha sido buena, y los jóvenes están felices.

“Aquí hay bailarines de Alemania, de aquí de Turquía, de Ghana y están esperando de Argentina y Tanzania, y es muy chévere porque estamos rodeados de arte de todo el mundo, y todos estamos muy contentos”.

 “Dentro del proceso de enseñanza aprendizaje el ‘Equipo MT’ todos podemos aportar, enseñar y aprender. Por eso hay muchachos muy jóvenes que aprenden de los más grandes y nosotros igualmente de ellos. El equipo comenzó como un grupo pequeño, pero después se me creció y pasamos de 50”, dijo Milena.

Manifiesta que en Barranquilla quedaron los más pequeños, y con menos formación, y con ellas se fueron los de mayor experiencia, quienes aseguran sentirse muy satisfechos con esta nueva experiencia que están viviendo en un país lejos de sus familias.

Durante el proceso de los muchachos en el Equipo MT ellos reciben formación en baile latino, folclórico, urbano y técnicas de iniciación al ballet. Sin embargo, para el proceso en Turquía les exigieron exclusivamente baile urbano que es expuesto diariamente en diferentes escenarios de la ciudad que por esta época recibe muchos turistas de todo el mundo.

“El género urbano está en todo su furor en todas partes del mundo, y es lo que más le gusta a los muchachos, pero nosotros tratamos de que nuestros jóvenes tengan una formación integral, y aunque a ellos les atrae más este género de moda, tratamos de no descuiden los otros ritmos”.

BARRANQUILLA URBANA

Explicó que si bien los muchachos van a mostrar, durante su estadía en Turquía, el género urbano, ellos llevan una formación de lo folclórico y cultural, y que la idea es mostrar, desde lo urbano todo las riquezas culturales que tiene la ciudad de Barranquilla.

“A mí me encanta que estemos representando a nuestra ciudad en un país lejano, pero claro que me gustaría que mi escuela se proyectara más a nivel local. Es más cuando estuve viviendo en Ecuador tenía un grupo muy bueno, tanto que lo llevé a un reality de la televisión y llegamos hasta las semifinales, pero me sentía vacía porque yo quería mi grupo en mi ciudad”.

Asegura que cuando regresó a Barranquilla estuvo en varias academias y grupos trabajando como asesora hasta que unos amigos le hicieron ver que ya era hora de conformar su propio grupo y escuela, decide hacerlo, y es con ellos con quien ahora ha viajado.

“Mi idea ahora es tener una escuela en la que pueda formar jóvenes que viajen y tengan oportunidades económicas dentro de la danza porque sí se puede vivir del arte, y si en Barranquilla pudo llegar a tener esa oportunidad de formar a jóvenes para que sigan conociendo, viviendo y trabajando, lo voy a hacer”, apunta.

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