Patricia Escobar
Columnista / 24 de julio de 2021

Moda, actitud y protocolo

El desfile de las delegaciones deportivas que compiten en los Olímpicos de Japón 2021, a mi juicio un poco largo por la cantidad de países participantes, mostró varias cosas bien llamativas.

Se impuso el blanco como color, aunque los africanos, y algunos caribeños se fueron por los colores llamativos. Destacándose por su colorido y su estilo el kimono que lució la delegación colombiana. Se alternaron las bermudas con los pantalones estilo ‘saltacharcos’, y los tenis de distintos colores. Uno que otro país mostró algo de la indumentaria tradicional atreviéndose a llevar a deportistas con el pecho descubierto como los abanderados hombres de dos países cuyos nombres no alcancé a captar. A pesar de las altas temperaturas algunos lucieron muy formales con blazer y chaquetas o chalecos, y otros muy playeros con camisetas o camisas estilo guayabero. En fin, en cuanto a vestuario, se vio de todo, demostrando que, aunque quieran imponerse patrones de moda universales, cada cual es libre de lucir lo que mejor le parezca.

Lo mismo puede decirse de la actitud de los deportistas. En un país como Japón, donde prima el orden, la disciplina estilo militar hasta en los desfiles y el respeto por encima de todo, se apreciaron tres corrientes entre los países: los que desfilaron olvidándose en dónde estaban y en qué evento participaban como los argentinos, que se pusieron de “ruana” el desfile, rompiendo fila y sin ningún orden, o la delegación de República Dominicana, que sin tapabocas hasta se atrevió a bailar a ritmo de merengue imaginario. El segundo bloque estuvo constituido por quienes aprovecharon la oportunidad para destacar lo más auténtico del país, luciendo una indumentaria llamativa y muy típica en sus abanderados, y adaptada a la moda en los deportistas que desfilaron y una actitud relajada sin ser ofensiva. El tercer grupo estuvo integrado por los “formales” los que a pesar de no haber participado en ensayos desfilaron con elegancia y respeto, con orgullo nacional y con disciplina. En ese grupo están la mayoría de los países de Europa.

Bueno, pero ¿qué dice el protocolo deportivo con respecto a este punto? Es innegable que las inauguraciones de estas gestas deportivas son uno de los momentos más esperados por millones de personas en el mundo entero y muy especialmente por las delegaciones de cada uno de los países participantes.

Cada país organizador de las justas debe seguir un protocolo que establece una serie de premisas imposibles de obviar en la ceremonia de apertura. Por ejemplo, los juegos deben ser inaugurados por el Jefe de Estado del país anfitrión, el presidente del Comité Olímpico Internacional y el presidente del comité organizador. No se habla de cómo deben vestir para la ocasión, pero casi siempre lo hacen con trajes formales.

El desfile de las naciones es algo que emociona a todos. Cada país desfila según un orden establecido y portando un uniforme de libre escogencia por cada delegación. Delante va el estandarte con el nombre y el o los abanderados. En este desfile que comenzó a suceder en los Olímpicos de 1928 en Amsterdan se impuso que Grecia siempre abriría por ser la sede donde nacieron los juegos, y el país anfitrión es el que cierra. Los nombres de los países deben ser anunciados en inglés, francés y el del país anfitrión.

En cuanto a cómo vestir, cuántos deportistas asistir y cómo comportarse, no hay detalles específicos. Sin embargo, todos esperan que el desfile sea tipo marcial, donde los integrantes guarden una prudente distancia, vayan alineados, con una postura erguida y respetuosa. Actitudes que ya muy pocos muestran. Significativo es que, en los últimos tiempos, la mayoría de los deportistas desfilan haciendo tomas con su celular y al llegar al punto donde deben esperar los discursos y el encendido del pebetero se olvidan de cualquier protocolo. Es un momento de dicha personal que no puede reglamentarse ni controlarse.

En fin, creo que fue una linda y sentida, sobre todo sentida ceremonia, donde la teatralidad y la tecnología fueron protagonista, donde más que en cualquiera otra inauguración se enviaron alentadores mensajes, donde se hizo énfasis en el reciclaje y donde los deportistas, a pesar de las circunstancias de salud, se vieron dichosos de encontrarse en una justa, en un escenario y en un país que maravilla.

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