Enredad@s / 19 de octubre de 2024

Alerta digital: estafas con IA que podrían suplantar tu identidad

Romario Quintero

Se registraron más de 697 millones de bloqueos de phishing en Latinoamérica, lo que equivale a 1.326 intentos de ataque por minuto, según datos de Kaspersky.

En los últimos meses, un modelo de estafa, que ha generado preocupación a nivel global, ha comenzado a trasladarse a Colombia. La Fiscalía General de la Nación ya ha emitido una advertencia sobre el uso de inteligencia artificial (IA) para ejecutar estafas utilizando una de las herramientas tecnológicas más disruptivas de los últimos tiempos; la suplantación digital.

Este tipo de fraude está ganando terreno entre ciberdelincuentes que, mediante la clonación de voces y la manipulación de rostros en videos, logran suplantar a familiares, amigos e, incluso, a empleados de instituciones financieras, con el objetivo de engañar a las víctimas y obtener información confidencial, como datos bancarios, o inducirlas a realizar transferencias de dinero.

La naturaleza de estas estafas, alimentada por la inteligencia artificial, ha hecho que se presente en un contexto de creciente complejidad, dejando a muchas personas vulnerables y sin saber cómo identificar el engaño.

IMPACTO EN COLOMBIA

Las alarmas se encendieron en Colombia cuando la Fiscalía General del Estado reportó un aumento significativo de casos que involucran el uso de tecnología de IA para perpetrar este tipo de crímenes.

Según las autoridades, los delincuentes suelen generar situaciones de extrema urgencia para desorientar emocionalmente a la víctima y conseguir que actúe de forma impulsiva. El esquema es tan eficaz que muchas víctimas creen estar interactuando con personas de su confianza.

Una de las estrategias más utilizadas en estos casos es la simulación de una emergencia. Los delincuentes emplean voces clonadas para hacerse pasar por algún familiar que está en peligro y necesita una transferencia urgente, o por un ejecutivo bancario que requiere confirmar datos de seguridad debido a un supuesto intento de fraude.

Este enfoque, altamente persuasivo, pone en jaque a las víctimas, que ceden ante la presión, entregando información personal sensible o, en algunos casos, transfiriendo dinero de inmediato.

LA TECNOLOGÍA DETRÁS DEL ENGAÑO

La suplantación digital es un término que, hasta hace poco, era propio de los círculos tecnológicos, pero que ahora ha tomado mayor relevancia en el ámbito criminal.

Se refiere al uso de IA para crear contenidos falsos, donde la voz o el rostro de una persona son alterados de tal manera que resulta casi imposible diferenciar entre lo real y lo ficticio.

En los últimos años, esta tecnología ha avanzado significativamente, lo que ha permitido a los delincuentes aprovecharla para fines ilícitos.

Una de las modalidades más preocupantes es el uso de aplicaciones de IA para clonar voces con sorprendente precisión. Los estafadores acceden a grabaciones de voz, muchas veces tomadas de redes sociales o llamadas telefónicas previas, y las utilizan para generar una voz falsa que imita a la perfección las características de la persona suplantada: tono, acento, e incluso expresiones comunes.

Este tipo de herramientas tecnológicas ha facilitado la ejecución de fraudes que, en otras circunstancias, habrían sido detectados rápidamente por las víctimas.

ESTRATEGIAS DE PROTECCIÓN

A pesar de que este tipo de estafas están en auge, existen formas en las que las personas pueden protegerse de convertirse en víctimas. Uno de los principales consejos que emiten las autoridades es desconfiar de las llamadas inesperadas, especialmente cuando el interlocutor solicita datos bancarios o cualquier tipo de información sensible.

En lugar de continuar con la conversación, lo recomendable es colgar de inmediato y contactar directamente a la persona o institución que supuestamente estaba intentando comunicarse.

Otra medida clave es activar la autenticación en dos pasos en todas las cuentas bancarias y plataformas de redes sociales.

Esta herramienta añade una capa extra de seguridad, dificultando que los delincuentes accedan a las cuentas, incluso si logran obtener información sensible. Además, es importante mantener las contraseñas seguras, cambiarlas con regularidad y evitar utilizar la misma en varias plataformas.

FUTURO DE LA SUPLANTACIÓN DIGITAL

El uso de la suplantación digital para cometer delitos financieros es solo una de las múltiples aplicaciones maliciosas de esta tecnología. En otros países, como Estados Unidos, se han registrado incidentes donde, además de suplantar voces, los delincuentes también han creado videos falsos en los que simulan el rostro de la víctima.

Esta técnica ha sido empleada tanto en estafas como en campañas de desinformación, destacando el enorme potencial que tiene esta tecnología, no solo para fines delictivos, sino también para influir en la opinión pública y generar caos.

En Colombia, aunque aún estamos en una etapa inicial respecto a la penetración de estos fraudes, las autoridades están trabajando para crear conciencia en la población y fortalecer las capacidades de detección y prevención de este tipo de delitos.

La Fiscalía ha advertido que los ciberdelincuentes están cada vez más sofisticados, por lo que tanto las instituciones como los usuarios deberán estar preparados para enfrentar esta nueva forma de estafa.

A medida que la suplantación digital evoluciona, también lo hará el mundo del cibercrimen. Las medidas de protección digital y la educación en ciberseguridad se están convirtiendo en factores fundamentales para mitigar el impacto de estos ataques.

La inteligencia artificial, a pesar de sus innegables beneficios, también presenta retos enormes en términos de seguridad, lo que obliga a las personas a ser más cautelosas y a mantenerse informadas sobre las nuevas amenazas tecnológicas que surgen cada día.

+ Noticias


Qué hay detrás de los ‘hombres paloma’ que se hicieron virales en Google Maps
Obras de Obregón, Grau y Porras plasmadas en emisión postal
Los villancicos, ¿en vías de extinción?
La Virgen del Carmen, una vasta devoción que va de una generación a otra