Familia / 5 de agosto de 2023

“Amamantar es un acto de amor”

la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses.

Miguel Utria

A propósito de la Semana de la Lactancia Materna, estudios indican cuales son los mitos y verdades de darle pecho a los recién nacidos. Marisela Navarro, madre de gemelos, habla de su experiencia.

Cuando Marisela supo que su embarazo era de gemelos, lo primero que se le vino a la mente fue cómo afrontaría el tema de amamantar a dos bebés al tiempo, si tendría la capacidad para producir la leche suficiente para los dos y su organismo resistirían ese nuevo reto que le esperaba.

Cuando inició los controles prenatales indagó sobre el particular, y desde los primeros meses del embarazo recibió capacitación y asesorías.

Marisela Navarro lactando a sus gemelos recién nacidos.

Cuando llegaron sus bebés, niña y niño, los médicos le formularon un suplemento alimenticio para ellos a fin de que ella pudiera descansar un poco de la labor de amamantar a sus pequeños, es decir que le permitieran la oportunidad de alternar la alimentación de los pequeños con biberón y no darles seno siempre que estos tuvieran hambre.

Pero las cosas no resultaron como se esperaba, porque la niña rechazó el tetero desde un comienzo y solo recibía seno. Entonces solo hacía el intercambio con el varoncito.

“Al proncipio fue complicado porque no sabía cómo amamantarlos, pero afortunadamente, siempre conté con la ayuda de personas que me orientaron hasta que aprendí a colocarme a los bebés en la posición adecuada”.

Otra de las complicaciones de esta madre primeriza es que a veces los bebés tenían hambre al mismo tiempo y el tetero del niño no estaba listo, y le tocó aprender a ponerse un niño en cada uno de sus senos. Aunque la recomendación médica fue que no hiciera eso permanentemente porque ello la podía debilitar, como en efecto ocurrió, ahora que están grandes, ya eso le genera malestar alguno.

Uno de los temores de Marisela era no tener leche suficiente para los dos bebés, pero para su sorpresa la producción del alimento que emana de su cuerpo era tan abundante que, en ocasiones la leche se le derramaba aún sin estar amamantando a sus pequeños.

Actualmente los niños tienen 10 meses de edad y su mamá los lacta solo dos o tres veces, cuando se van a dormir pues ya ellos ingieren otros alimentos que le han ayudado a su desarrollo.

“En ocasiones sentía dolor en los senos, pero era porque los tenía muy cargados o porque los niños querían comer a cada rato. Pero todo es cuestión de acostumbrarse, Ahora sufro es porque ya ellos tienen dientes y a veces me muerden”, dice Marisela, quien planea el destete (fin de la lactancia) para cuando cumplan el año de nacidos.

La leche materna contiene anticuerpos que ayudan a proteger al bebé contra infecciones y enfermedades.

Alrededor de la lactancia materna, el acto más natural del mundo, se han creado una serie de mitos que llevan a muchas madres modernas a abstenerse de amamantar a sus hijos, muchas alegan que ello les deforma el cuerpo, que les puede ocasionar algún enfermedad, que pueden trasmitirle algo al bebé o que no serán capaces de soportar el dolor que supuestamente ello ocasione.

Para especialistas en el área de la pediatría, nutrición y otras ramas de la medicina y psicología, la lactancia materna es considerada como un acto que permite una conexión y vínculo entre madre e hijo que redunda en beneficios a corto y largo plazo para la salud de ambos.

A propósito de la Semana de la Lactancia la pediatra Laura Payares, se refirió a la importancia de la alimentación con lecha materna, pero también del periodo de ‘destete’.

Considerando de suma importancia la salud y el bienestar del recién nacido, así como el de su madre, se crea la Semana Mundial de la Lactancia Materna con el fin de generar conciencia y promover este acto como la mejor opción para la alimentación de los bebés en sus primeros meses de vida.

Además de informar a las madres, familias y comunidades acerca de sus beneficios y se fomenta su práctica en pro del bienestar del bebé y su madre, atención especial merece hablar de lo que conoce como el ‘destete’, que es el proceso de suspensión de la lactancia  materna.

El ‘destete’ debe darse de manera gradual, y en el mismo al niño se le alterna la alimentación con otras opciones nutricionales en la dieta de los pequeños. Este proceso es suma importancia tanto para el bebé como para la madre, pues es el final del acto de conexión más estrecho que hay entre ambos.

De acuerdo con especialistas el momento adecuado para el ‘destete’ varía de acuerdo con el desarrollo del niño y las necesidades individuales de la madre y el niño. En general, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, y luego la continuación de la lactancia junto con alimentos complementarios hasta los 2 años, inclusive más.

BENEFICIOS DE LA LACTANCIA

Nutrición óptima: la leche materna es el alimento ideal para los bebés, ya que contiene todos los nutrientes necesarios para su crecimiento y desarrollo.

 Protección contra enfermedades: la leche materna contiene anticuerpos que ayudan a proteger al bebé contra infecciones y enfermedades.

 Desarrollo del sistema inmunológico: la lactancia materna contribuye al desarrollo de un sistema inmunológico más fuerte en el bebé.

 Menor riesgo de alergias y enfermedades crónicas: los bebés amamantados tienen menos probabilidades de desarrollar alergias y ciertas enfermedades crónicas.

  Beneficios cognitivos: se ha observado que la lactancia materna está asociada con un mejor desarrollo cognitivo en los niños.

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