Entretenimiento / 27 de junio de 2020

El Chavo del Ocho, un éxito “sin querer queriendo”

Fotos: @elchavodel8oficial

Miredvista.co

El 20 de junio de 1971 se emitió el primer capítulo de la exitosa serie mexicana. Han transcurrido 49 años y la teleaudiencia ha pasado de una generación a otra.

Roberto Gómez Bolaños (1929-2014)  es tal vez el último de los grandes humoristas o cómicos mexicanos que aún se mantiene vigente en Colombia, con una profunda huella marcada en unas tres generaciones.

Y no es cuestión de la tecnología, que dado sus actuales avances puede tener a mano y reinante, todo lo que se proponga.

Gómez Bolaños con su personaje emblemático del Chavo del 8, y los que después se desprendieron: Chapulín Colorado, Doctor Chapatín, Chómpiras, Chaparrón Bonaparte, Vicente Chambón, caló hondo, y llegó en un momento en que se había producido una especie de bache en las producciones humorísticas provenientes del país manito.

Históricamente en Colombia hemos mantenido un estrecho lazo de admiración y reconocimiento por todo el arte que en materia de humor se produce en territorio azteca.

Desde Cantinflas, Capulina; y antes con Resorte, Tin Tan, Piporro, entre otros en los años 40 hasta los 70, el humorismo mexicano y sus personajes tienen espacio ganado en Colombia.

Una serie que para rememorar una frase del ingenuo Chavo del Ocho, fue exitosa, “sin querer queriendo”.

Esta colonización se produjo sobre todo en la pantalla gigante, y comenzó en la llamada época de oro del cine mexicano.

Pero como se dijo líneas arriba, se había producido un vacío, que fue llenado por el genio de Roberto Gómez Bolaños.

Contrario a sus predecesores Cantinflas, Tin tan, etcétera, Gómez aterrizó por la pantalla chica, a través del boom de la televisión que invadía la gran mayoría de los hogares no solo en Colombia sino en el mundo, incluida Latinoamérica, por supuesto.

Por eso el Chavo se paseó triunfante por todo nuestro continente con un éxito inimaginado, incluso por el mismo creador.

Gómez aseguró que en el caso de su personaje, siempre quiso enviar un mensaje de optimismo. “El Chavo aún careciendo casi de todo, es optimista, disfruta, brinca, se emociona y tiene el maravilloso don que es la vida”, declaró en una oportunidad el productor y actor mexicano.

Con 290 capítulos emitidos, las vivencias de esta familia, que fue la infancia de millones de latinoamericanos,  llegó a más de 30 países y fue traducido a idiomas como el ruso, inglés, japonés y chino, entre muchos otros.

El niño huérfano que permanecía en un barril (aunque años atrás se supo que en realidad vivía alquilado en la vecina de la casa 8), se robó el corazón de millones de televidentes pues sus personajes adultos enfundados en disfraces de niños siempre llevaban un mensaje de humildad y de solidaridad entre todos.

De la vecindad de Chavo, que se emitió por primera vez el 20 de junio de 1971, sobresalió todo el elenco del que hacían parte: Doña Florinda interpretada por Florinda Meza, esposa de Roberto Gómez Bolaños; Quico (el actor Carlos Villagrán), hijo de doña Florinda: Don Ramón (Ramón Valdés), laChilindrina(María Antonieta de las Nieves), el profesor Jirafales (Rubén Aguirre), el Señor Barriga (Edgar Vivar), la Bruja del 71 (la española Angelines Fernández).

Pero al igual que ocurre en la vecindad, Quico abandonó la exitosa serie en 1977 e incluso presentó demandas que no prosperaron, contra Bolaños por la autoría y explotación comercial de su personaje.

El siguiente en abandonar el elenco fue Valdés en 1978, pero retornó cuando El Chavo del Ocho volvió a ser parte de Chespirito.

Las diferencias entre algunos actores siguieron haciendo mella en la continuidad de la producción. El primero de enero de 1980 se emitió el último capítulo bajo el título ‘La lavadora’.

De esta nómina de actores sobreviven la viuda Florinda Meza, Villagrán y María Antonieta de las Nieves.

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