De viaje / 25 de noviembre de 2023

El Salvador luce hoy como ‘una tacita de plata’

El imponente Palacio Nacional de El Salvador. (Fotos especiales para MRV de Leandro Romero)

Zoraida Noriega

Los turistas quedan hoy maravillados con la transformación que ha tenido el país centroamericano en los últimos años, al igual que sus habitantes.

El Salvador — Es conocido como también como ‘El pulgarcito de América’, por ser uno de los países más pequeños del continente, pero por su renovación lo hace grande, lo que invita a que lo conozcan. Es una nación del que todos hoy hablan, por la limpieza de sus calles, la buena circulación automotriz  y la seguridad (la gente camina sin temor de un barrio a otro).pero sobre todo, la cordialidad de sus habitantes.

Está rodeado por importantes volcanes, montañas, lagos, playas, centros arqueológicos llenos de historia y cultura prehispánica.

En la Plaza Libertad se erige un monumento en conmemoración de la independencia.
El colorido tobogan es una de las atracciones de El Boquerón.

Son incontables los sitios turísticos para visitar. Uno de ellos es Cerro Verde o Cuntetepeque, un volcán extinto ubicado en el departamento de Santa Ana, El Salvador, en la cordillera de Apaneca. Tiene una altura de 2030 msnm y su cráter se encuentra erosionado y cubierto por un espeso bosque nebuloso. Se estima que su última erupción fue hace 25 mil años.

Es un bellísimo parque de agradable temperatura, que cuenta con senderos muy lindos, sombreados por las más diversas especies de plantas y árboles.

El Cerro Verde posee un maravilloso orquideario, espectaculares miradores desde los cuales podrá admirar toda la majestuosidad de otros volcanes,  así como el lago de Coatepeque.

En el centro histórico de la capital está el Palacio Nacional, este tesoro arquitectónico cuyo interior se puede recorrer las más de 100 habitaciones donde se aprecia la majestuosidad de sus diseños únicos e irrepetibles. 

En ese centro histórico está la Plaza Gerardo Barros, (se llama así en memoria del ex presidente) un punto de referencia de San Salvador pues allí se muestra imponente la Catedral Metropolitana del Divino Salvador  con sus coloridos vitrales y vistosos óleos que retratan la vida de Cristo en el área del altar, que fueron traídos de Pamplona, España.

A un costado  de la Catedral está el Teatro Nacional, un edificio donde se presentan grandes obras escénicas y tiene capacidad para 650 personas.  Posee 3 niveles y una cúpula con un mural de 200 metros cuadrados del pintor salvadoreño Carlos Cañas llamado ‘El mestizaje cultural’.

La Plaza Libertad, frente a la Iglesia del Rosario, es igualmente  de los lugares concurridos. Antes las calles adyacentes habían sido invadidas de comercio informal (vendedores de frutas y de toda clase de cosas), pero en la actualidad están desalojadas.

Otro de los sitios obligados para el visitante es darse una buena caminata por el Parque Nacional El Boquerón. Es un área protegida que cuenta con una gran diversidad de fauna y flora.

Cúpula del Teatro Nacional, obra del pintor salvadoreño Carlos Cañas.

Tiene senderos señalizados, tres miradores en ángulos diferentes, donde puedes observar El Boqueroncito, un cráter de menor tamaño (37 metros de altura aprox.) y las laderas donde se cultivan flores y frutas de clima templado.

Además, en la carretera se encuentran bellos miradores, restaurantes y cafés con vistas espectaculares de San Salvador, el Lago de Ilopango y el volcán Chinchontepe, lugares donde también se disfruta de una caliente taza de café y otras bebidas.

Una de las grandes atracciones de El Boquerón es el colorido tobogán, considerado el más extenso de Latinoamérica. Cuenta con 950 metros de largo, la primera pendiente y está a una altura de 50 metros. El recorrido, deslizándose sobre un neumático especial, se puede hacer en 9.5 segundos.

Estos son algunos de los sitios turísticos de El Salvador, pero hay mucho más que ver y disfrutar.

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