Nuestra Gente / 20 de abril de 2024

Escuela Naval de Suboficiales: 90 años formando vidas para el mar

Más de 50 mil personas han recibido capacitación en 90 años de la Escuela Naval.

Miguel Utria

El contralmirante John Henry Ruiz Murcia, samario de nacimiento, dirige esta emblemática institución por la que han pasado más de 50 mil personas para su formación. Como novedad, está la apertura del primer curso para mujeres.

Paralelo al desarrollo y crecimiento de Barranquilla como ciudad destacada en el ámbito nacional por vocación marítima y fluvial, nació la Escuela Naval de Suboficiales ARC Barranquilla, que en este mes de abril cumple 90 años.

Son 9 décadas durante las cuales se han formado hombres para la defensa de la soberanía nacional y que han hecho un aporte importante al distrito en materia de seguridad y acompañamiento social, tal como lo dijera el director de dicha escuela, contralmirante John Henry Ruiz Murcia.

Contralmirante John Nenry Ruiz, director Escuela Naval de Suboficiales Barranquilla ARC.

La conmemoración de esta fecha está cargada no solo de eventos, desfiles, cocteles y apertura de las puertas de sus instalaciones para el público en general, sino del orgullo de hombres formados para el mar cuya formación académica, ética y moral, constituyen su principal bandera y patrimonio, según sostiene el alto oficial.

“Nuestra historia, tradición y aportes han sido significativos en materia de seguridad fortaleciendo el desarrollo de la Nación, pero especialmente en materia de educación y nuestra apoyo en eventos cultuales que se dan en Barranquilla”, dijo el almirante Ruiz.

Destacó el oficial que del total del personal que se forma en la escuela un 59 por ciento son del departamento del Atlántico y más de un 30 por ciento de Barranquilla, lo que representa un importante aporte en materia de educación al departamento y la región.

LA POBLACIÓN CIVIL

De acuerdo con el oficial, a lo largo de estos 90 años por la escuela han pasado alrededor de 50 mil personas haciendo parte de los diferentes cursos que se ofrecen allí, aparte de la formación de hombres para el mar.

Una de las novedades de la escuela es la incorporación de mujeres que se forman como suboficiales de la Armada.

Y es que esta escuela no está en función exclusivamente de formar suboficiales de la marina, sino que es una institución abierta para formación del público en general que deseen o necesiten certificarse para ejercer funciones de la actividad económica propia del sector marino y portuario.

La escuela cuenta con 10 especialidades para quienes se forman como suboficiales, además de los diferentes cursos que hacen parte de la Organización Marítima Internacional, los cuales son abiertos al público por petición de una empresa en particular o de manera directa por personas interesadas.

“Son cursos que les permiten a las personas adquirir conocimientos para cumplir con los requisitos que necesitan para desarrollar actividades de tipo turístico, empresarial o industrial. En este sentido están las capacitaciones para quienes manejen lanchas, botes o cualquier embarcación marítima o fluvial.

Explicó el oficial que estas personas reciben capacitación para manejar la embarcación, prestar primeros auxilios y todas las maniobras que les permita cumplir con los requisitos de seguridad exigidos por la autoridad marítima (DIMAR) para el ejercicio de sus funciones.

Entre las novedades que tiene la escuela para conmemorar estos 90 años de existencia, está la apertura del primer curso para suboficiales en la línea femenina. El curso inició este año con 16 mujeres que se lanzaron a esta nueva aventura de los mares de Colombia y el mundo o “personas para el mar”, como las llama el almirante Ruiz.

TECNOLOGIA Y SEGURIDAD

Pero además la institución está a tono con los avances tecnológicos, y en ese sentido han adquirido un aparato que les permite simular, en tiempo real, situaciones de emergencia en las embarcaciones para que el personal pueda atender dichas situaciones sin arriesgar sus vidas durante la etapa de formación.

“Le estamos dando la cara al sector marítimo, al río de manera especial, y estamos haciendo de la ciudad un nicho turístico especial en ambos sentidos: para venir, conocer y observar, y para la capacitación. Y eso activa el desarrollo industrial y económico de la región”.

Los grumetes además salen con un título de tecnólogos en diferentes especializaciones.

De todo eso, el oficial de la Armada destacó la parte de formación ética y moral de sus alumnos, contenido intangible de su trabajo pero quizás el más importante, pues ello es fundamental en lo relacionado con lo íntegro del ser humano.

“Estamos transformando vidas porque cada uno de esos muchachos que se vuelven grumetes, además están reforzando esos conceptos de valores y ética que se generan en las familias. Ellos ingresan a las filas de la escuela también para cambiar sus vidas y las de su familias”, afirma.

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