Dr. Rodolfo Vega Llamas
Columnista / 16 de septiembre de 2023

¿A qué huele la felicidad ?

¿Será la felicidad un sentimiento o un estado de ánimo? Será un bienestar, gozo de algo bueno que sucedió ¿o que se consiguió ? Lastimosamente hay personas que son felices con el mal ajeno, disfrutan cuando le va mal al enemigo o sin ser enemigo, solo los carcome la envidia, aun siendo amigos. Así estimados lectores, así es la vida. Tengo entendido que la felicidad es una condición subjetiva y relativa. Como tal no existen requisitos específicos para ser felices: dos personas no tienen por qué ser felices por las mismas razones, condiciones o circunstancias.

Hay personas que son felices y se sienten a gusto con la vida, y con aquello que les fue otorgado en gracia. Personas que, pese a que tienen todas las condiciones para estar bien, se sienten profundamente infelices.

La felicidad proviene del latín felicitas que a su vez deriva de fértil, fecundo.
Para Sigmund Freud, la felicidad es algo utópico, pues consideraba que, para ser feliz, no podría depender del mundo real, donde estamos expuestos constantemente a experiencias desagradables, como el fracaso y la frustración, y que lo máximo que podríamos aspirar es a una felicidad parcial, algo de razón debe tener.

Si para algunas personas alcanzar las metas no le da felicidad, tener salud no les da felicidad, encontrar el verdadero amor tampoco les da felicidad, entonces ¿qué los motiva para ser felices? Sencillamente por que la felicidad es un estado de ánimo, será que carecen de “hormonas de la felicidad”, las endorfinas, será una falla en la pituitaria y el hipotálamo.Estas se producen ante estímulos determinados, el orgasmo, el enamoramiento, el consumo de chocolates, la excitación sexual , el dinero y meta conseguida.

Lo que sí están de acuerdo todas las filosofías es que el amor es el mejor ingrediente y clave para la felicidad. Problemas en el afecto hace a la pareja miserable así sea la más exitosa. En este sentido, el amor suele valorarse como una fuerza positiva que impulsa al hombre hacia la felicidad y que le sirve de sostén en momentos difíciles.

Hay factores genéticos, asociados a la consecución de objetivos y deseos y factores socio ambientales. En cada persona estos tres niveles juegan un papel importante.

El subconsciente alimenta el estado de ánimo; por eso estar bien predispuestos, NO ser pesimistas, admitir nuestras limitaciones y saber que no todo depende de la buena voluntad que tengamos.

En conclusión, la felicidad se consigue con el equilibrio y la armonía, conseguir metas, la tranquilidad y la serenidad, la no violencia, amar la naturaleza, y la armonía entre las personas, creo yo personalmente que así se podría oler la felicidad.

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