Lo último / 29 de octubre de 2022

El escritor de las gafas oscuras que impulsó la carrera de Shakira

Shakira con su padre William Mebarak en uno de las tantas premiaciones que ha la acompañado durante su exitosa carrera. (gettyimages)

Zoraida Noriega

Por eso, para la estrella barranquillera, su padre William Mebarak, ha sido el héroe de su vida.

William Mebarak Chadid, es el hombre que vio a través de sus gafas oscuras la promisoria carrera de su hija Shakira desde que era una niña.

El año pasado Shakira celebró en familia el 90 cumpleaños de su papá. El pudín fue decorado con una máquina de escribir negra y unas gafas de sol del mismo color. (facebook)  

No solo fue inspiración de la artista en la canción ‘Gafas oscuras’, que escribió cuando apenas tenía 9 años, sino de motivación para que ella alcanzara la cúspide de la fama. Fue su padre quien la llevó siempre de la mano, de casting en casting y tocando puertas, para que todos conocieran el talento de “la niña de sus ojos”, cuyo nombre significa en lengua árabe «llena de gracia».

A sus 91 años, hoy el patriarca continua delicado de salud en la clínica Teknon-Quirón de Barcelona, donde nuevamente ha sido hospitalizado desde las caídas que sufrió, después de haber superado el Covid.

«Nos enseñaste a levantarnos después de cada caída y esta vez sabemos que lo vas a hacer», publicó tras conocerse su nuevo ingreso hospitalario, la intérprete de ‘Monotonía’ que se ha volcado en el cuidado de su papá junto con su mamá Nidia Ripoll. 

Su padre fue el héroe de su vida, como lo dijo Shakira en una oportunidad. Porque a él le debe también, además de su existencia, ese amor por la literatura que la motivó a escribir sus propias canciones desde que lo veía “tecleteando” su máquina de escribir durante largas jornadas ya fuera escribiendo como colaborador en importantes medios de comunicación, poemas o contado historias muchas de las cuales están impresas en libros como “Si yo fuera presidente”, “El hombre de las gafas oscuras”, “Al viento y al azar” y “Testimonios de un hombre”.

De las pocas veces que Mebarak Ripoll se quita sus gafas oscuras que siempre han hecho parte de su vestir.

Sus obras literarias están presentes desde 1954 con: “Mamboletras «, “Si yo fuera Presidente «,  “El hombre de las gafas oscuras «, “Testimonio de un Hombre  “y “Al Viento y al Azar “, entre otras.

Uno de los momentos más emotivos para los esposos Mebarak fue cuando su hija recibió la estrella en el Paseo de la Fama en Hollywood.

“Papá lindo, has impulsado mis pasos y has iluminado mi camino. Me has mostrado que la vida es abierta y profunda como un mar y, así, le has dado sentido a la mía inundándola de tu alegría. Eres mi inspiración, mi cómplice y todo, mi mejor amigo”, fue el mensaje que escribió en las redes la artista cuando don William llegó a los 90 años.

Recuerdo cuando Mebarak Chadid llevaba a su inquieta chiquilla a las instalaciones de El Heraldo cada vez que tenía una canción sobre el tapete, una presentación en festivales o eventos privados. Allá, luciendo su abundante cabellera, expresivos ojos y mostrando desde entonces su espíritu roquero, cantaba ‘a capella’ ante la mirada sorpresiva de la redacción.

William fue siempre su bastón, su mayor apoyo, acompañándola donde quiera que se presentaba durante las primeras etapas de su carrera, lo que lo obligó a dejar a un lado su oficio de joyero.  Pero eso sí, nunca dejó la lectura y mucho menos la escritura.  Enviaba artículos y colaboraciones como columnista a periódicos, entre ellos El Heraldo, porque siempre le picó el bicho del periodismo.

Siempre orgulloso de su famosa hija.

Cuando la intérprete de éxitos como Waka Waka e Hips Don’t Lie  dejó Barranquilla para radicarse en Bogotá, (donde más veía su futuro artístico) lo hizo con sus padres. Es que su compañía ha sido siempre tan importante como su carrera. Nidia es su apoyo emocional y William, su eterno promotor. De ella heredó su agilidad mental y disciplina, porque cuando Shakira llegaba con las notas del colegio, le decía: “¡Tú puedes sacar mejor nota la próxima vez, hija, esfuérzate!”, y así la estimulaba.

De él dijo la cantante en una ocasión: “Mi papá es la locura y mi mamá la cordura”.

Ya saboreando las mieles de la fama, ni viviendo en Miami y después en Barcelona, impidieron que ‘La reina del pop latino’ se desprendiera de sus padres. Se los llevó por un tiempo a vivir con ella a ambas ciudades. En esta última, los esposos Mebarak tuvieron la dicha de ver nacer a sus nietos Milan y Sasha, que son para Shakira el mejor triunfo.

A Barcelona, William y Nidia, que tienen su residencia fija en Barranquilla, habían ido de visita y en mayo de este año el patriarca tuvo una aparatosa caída por la que tuvo que ser operado de urgencia; meses después fue internado nuevamente por su delicado estado de salud, de la que todos esperan pronta recuperación.

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