Empresariales / 10 de julio de 2021

La galería “enmarcada” en el Centro Histórico de Valledupar

Wilson Sierra Gutiérrez en su galería y marquetería, posa con algunas de las obras que exhibe.

Miredvista.co

Wilson Sierra Gutiérrez lleva 39 años en pleno corazón de la capital del Cesar. La empresa, que tiene sucursal en Montería, nació en su época de universitario en Medellín.

La galería ofrece obras de artistas locales y nacionales.

El empresario Wilson Sierra Gutiérrez, propietario de Picasso Galería Marquetería de Valledupar, confiesa que la constancia, el amor con que ha hecho las cosas y la calidad han sido claves en el éxito de su negocio con sede en Valledupar.

Oriundo de La Junta (La Guajira), casado con la antioqueña Amparo Gómez Correa, unión de la cual nacieron tres hijos y siete nietos, Sierra se siente orgulloso porque durante 39 años ininterrumpidos ha manejado su negocio en la calle 6 con carrera 14, pleno corazón de la capital del Cesar.

Picasso ofrece además restauración y elaboración de obras de arte.

Recuerda con orgullo que para mediados de los setenta, cuando estudiaba Ingeniería Sanitaria en la Universidad de Antioquia, su cuñado Manuel José Gómez fue quien le enseñó el oficio con el que ha levantado a su familia.

“Él, que siempre fue investigador universitario, no tenía tiempo de dedicarse por completo, así que mi señora y yo empezamos ayudándolo y nos quedamos con el negocio”, asegura.

Sierra, que ha sido varias veces galardonado como empresario destacado por la  Cámara de Comercio de Valledupar, Fenalco seccional Cesar y la Feria de la Colombianidad en Miami, asegura que tiene clientes, que en realidad terminan siendo amigos, con más de diez y veinte años de conocerse.

“Somos creativos, originales nuestra competencia es con nosotros mismos porque cada día hay que hacer todo mejor. Es la enseñanza que le he inculcado a mis hijos”, añade.

Recuerda que esta empresa familiar tuvo cinco sedes en la Costa que generaban 36 empleos, pero cuando empezó la crisis cerraron Riohacha y Santa Marta. Además que la de Sincelejo, pero por fuerza mayor cuando su yerno que la administraba con su hija le salió una muy buena oportunidad laboral en Canadá.

Hoy siguen vigentes y exitosas la galería de Valledupar, que él administra, y la de Montería, en la calle 30 con carrera novena, a cargo de su hijo Andrés Esteban y su nuera Andrea Betín.

Para este empresario guajiro, el mejor reconocimiento es la fidelidad de sus clientes, que pese a las circunstancias, siguen acudiendo por las obras de artistas nacionales o por la marquetería.

“Aquí en el Centro hubo mucha competencia, pero yo ofrezco calidad”, dice.

Sierra destaca que por la ubicación de Picasso, hasta allí han llegado presidentes, ministros, empresarios y turistas de todos los rincones del país y el extranjero. Además de sus amigos de toda la vida de Valledupar.

Sin embargo, se lamenta porque la pandemia y las obras que se ejecutan en el Centro Histórico desde hace más de un año obligaron al cierre de decenas de empresas con muchas décadas de vigencia.

Entre sus aficiones está viajar por el mundo junto con su esposa y sus hijos, lo que le ha permitido conocer la riqueza cultural y arquitectónica de más de 40 países. “Solo hay que recorrer museos, iglesias y plazas de mercado para hablar con la gente para seguir aprendiendo”.

Cuenta que no deja de ir a su natal La Junta a reencontrarse con sus familiares y amigos para recordar viejos tiempos.

Sin embargo por la pandemia tuvo que suspender las visitas que su mamá Elizabeth Gutiérrez de Sierra, de 91 años, acostumbraba a hacerle a una gran amiga.

El artista samario Carlos Vives y los Hermanos Mayores en una de la obras de Picasso Galería y Marquetería.

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