Empresariales / 6 de febrero de 2021

Mini maniquíes carnavaleros, la nueva apuesta de Diana Rolando

La diseñadora Diana Rolando frente a dos de sus obras de arte elaboradas en su taller. Son muñecas sin rostro con réplicas de los vestidos que lucieron ex reinas del Carnaval en sus coronaciones.

Zoraida Noriega

Para ayudar a los artesanos de su empresa, la diseñadora expondrá desde el 8 de este mes en Buenavista  estas figuras vestidas con réplicas de las fantasías que lucieron en sus coronaciones 25 ex reinas del Carnaval.

Para este tiempo en que los barranquilleros se preparaban para celebrar su Carnaval, la boutique de Diana Rolando era un hervidero. Gente del común, reinas, artistas, bailarines y hasta músicos entraban y salían llevándose adornos y atuendos de fantasías cargados de color y brillo para lucirlos en algunas de las actividades carnestoléndicas.  Los trabajadores, que suman 52 (que incluye a los que ella llama “satélites” porque son por contratos según la demanda) no daban abasto atendiendo a la clientela que a cualquier hora podía encontrar las puertas abiertas del local  situado en el municipio de Soledad.

Replica de la fantasía que lució la ex reina Marcela García.
Copia exacta del vestido que lució Carolina Segebre.

Hoy, dada las circunstancias por la pandemia, los percheros repletos de trajes -que mantiene en la primera sala de la boutique para alquilar y vender- están intactos, mientras que la bodega que acondicionó en su casa tuvo que cerrarla. “Hay mucho dinero invertido allí”, confiesa.

En el taller, artesanos del municipio de Soledad vienen elaborando los vestidos bajo la supervisión de Diana Rolado.

Ante la situación, y de no permitir que 16 de sus empleados sigan con los brazos cruzados para esta época, la diseñadora soledeña no se ha quedado quieta.

Como generadora de empleo y con su gran capacidad creativa, inventó la confección de réplicas de los vestidos que han lucido en sus coronaciones las reinas del Carnaval para unas muñecas sin rostro. “Estamos apostándole a este proyecto. Yo me fui al Museo del Carnaval y detallé cada fantasía para utilizar el material original. Empezamos con 25 pero la intención es ir en aumento”, dice con optimismo.

“No se trata de cualquier mini maniquí. Son figuras en fibra de vidrio de 60 centímetros de alto que fabrica un artesano que vive cerca de Soledad, donde tiene gente que suelda, pule y hace maravillas. Sobre esas estructuras confeccionamos las fantasías y los adornos. Son una verdadera réplica”, apunta Diana, quien manifestó que en el Centro Comercial Buenavista estarán en exhibición desde el 8 de este mes.

“La intención es que para la apertura de esa muestra estén de manera presencial las 25 ex reinas para que vean sus creaciones, todo a fin de que se visibilice este trabajo de los artesanos como tema social. Porque son ellos los que tienen que llevarse el crédito. Aquí en mi taller han hecho los bordados, la confección y hasta las joyas de los tocados. Ha sido algo muy laborioso, muy artístico. Por eso, el precio de cada muñeca varía según el trabajo que lleve”.

Este proyecto por ahora va enfilado al Carnaval, pero también según lo que desee el cliente. Por ejemplo, si una novia quiere tener una copia exacta de su vestido en mini maniquí para ponerla de adorno en su casa, Diana lo hace. Como lo hizo el dueño de un restaurante ecuatoriano que le pidió vestir una muñeca con el atuendo tradicional de ese país, según cuenta.

En su larga trayectoria, Diana Rolando se da el lujo de decir que en su boutique no solo trabajan los 365 días del año para los carnavales de Barranquilla y el Atlántico, también sus creaciones han sido lucidas por incontables reinas de belleza, actores y cantantes de talla nacional e internacional. Igualmente hace trajes sobre medidas para novias, primera comunión, quinceañeras y vestidos para coctel, entre otros.

Daydream es otra las propuestas que viene ofreciendo con buen resultado. “Se trata de montar todo un set en mi local, ambientado de acuerdo al motivo, para realizar fotografías y videos. Es como un sueño hecho realidad. Lo experimenté con una quinceañera a quien le hice el vestido. De ahí surgió la idea de elaborarle también una réplica de ese traje para que no olvidara ese día tan especial”, dice por último.

+ Noticias


Fanny Lu vive un cuento de hadas: ¡Valió la pena!
Maquillaje contornos de rostro o ‘contouring’
Barranquilla se ilumina con esperanza
‘¿Cuánto vale la vida?’ y otras cintas para no olvidar el 11-S