Nuestra Gente / 20 de agosto de 2022

“Producir y hacer cine en Colombia es cosa de locos”, dice director barranquillero Rubén Casalins

Alix López

Desde su academia, asegura que el reto es seguir formando talentos en la Costa para el séptimo arte. Ahora se prepara para el Festival de Cine hecho con teléfono celular programado para diciembre.

Rubén Darío Casalins, actor, productor y director de cine barranquillero en una clase de actuación.

El barranquillero Rubén Darío Casalins se ha formado desde hace más de diez años como director y cinematógrafo  en prestigiosas escuelas de Bogotá y Nueva York.

Es consciente de las historias, del talento y de la capacidad narrativa que florecen silvestres en la región Caribe,  elementos más que suficientes para formar nuevas generaciones.

Por eso hace ocho años creó Tengo Fe Films (@tengofefilms) luego las academias de cine en Barranquilla y  Valledupar y recientemente, el Festival de Cine con teléfono celular.

 “Estamos tratando de construir en la Costa la industria del cine a partir de las historias y la herencia narrativa del Caribe”, dice este artista de 33 años, que además es actor y guionista.

Confiesa sin titubeos que su sueño es que nuestra región sea un Hollywood para que cada pueblo y cada ciudad sean la meca de cine en Colombia. “Tenemos todo para lograrlo, no tenemos industria, pero sí materia prima que son las historias y los artistas”, añade.

Por eso ha insistido en formar actores, en enseñar a hacer cine, escribir guiones y a producir películas.

“Es increíble que ciudades como Barranquilla, con universidades tan grandes, no tenga una carrera como cinematografía, que sí la tiene Santa Marta”, añade.

Pone de ejemplo a países como Estados Unidos que son potencias en el cine. “Los colombianos conocemos más de los norteamericanos a través de sus películas que a través de la misma historia de esas naciones. Y eso pasa porque solo vemos sus películas. Somos americanizados y yo lucho con eso”, asegura.

Esta especie de laboratorio empezó en Nueva York, luego pasó a Bogotá y allí tomó la decisión de arrancar con el proyecto Desarrollo Cinematográfico del Caribe.

Fue así como abrieron las academias Tengo Fe Films Academy (@tengofefilmsacademy) en Barranquilla y Valledupar por las cuales han pasado más de 120 estudiantes.

Los talleres también los ha llevado a  cárceles como la Modelo de Barranquilla como parte de la resocialización, así como a las montañas del Cesar a enseñarles a os indígenas wiwas.

Para Casalins, es necesario que los colombianos impulsemos la cultura y el arte para convertirlos en dos productos que se puedan vender. “El Producto Interno Bruto son las historias, pero los grandes empresarios no lo ven como un negocio”, afirma.

“No vemos que contar una historia pueda convertirse en una empresa llamada película. Cada historia puede producir muchísimo dinero. Lo vemos todos los días en Estados Unidos y Hollywood depende de las historias que nosotros consumimos, pero en Colombia no lo ponemos en práctica”.

La premiacion de Festival de Cine con teléfono celular en la edición del 2021.

Rubén Darío cuenta que por eso creó Festival de Cine con teléfono celular -Tengo Film Festival- (@tengofefilmfestival) cuya segunda edición presencial será en Valledupar y luego en junio en Barranquilla.

“Estamos asociándonos cob los colegios y universidades para que las próximas generaciones logren ver oportunidades de negocios en las historias”, sostiene.

Para Casalins, quienes mejor están sacando provecho de este fenómeno en el Caribe son los canales del interior como RCN y Caracol que cada año hacen hasta dos novelas.

O las plataformas de streaming como Netlix que hizo “El robo del Siglo”, una historia que ocurrió en Valledupar, pero que se lo filmó en Santa Marta.

Este director de cine ya tiene tres películas y dos reconocimientos en el exterior.

Ahora prepara su primera serie de terror que será filmada en Barranquilla. “Ya hicimos las pruebas y estamos próximos a rodarla”.

Para el Festival de Cine hicieron alianzas con el canal Telecaribe y con la mexicana Cinépolis (las salas más grandes de Suramérica).

Explica que en el festival tendrán la oportunidad de que las producciones grabadas con celular de quienes compitan sean proyectadas en las salas de Cinépolis y el canal regional.

La industria del cine –explica- evoluciona con la tecnología . Por eso la gente ya no ve mucha televisión sino plataformas de streaming como Netflix y Amazon, lo que hace que la forma de consumo cambie. La gente no va a cine sino que se queda en casa viendo en un televisor pantalla plana o en su aparato celular.

Dice que por todo este proceso se puede asegurar que hoy en día el celular es un medio de consumo audiovisual, cinematográfico y de televisión.

“Dejó de ser solo un dispositivo móvil para hacer llamadas para convertirse en una herramienta de negocios y una plataforma de muestra audiovisual”, dice.

“Las señoras están viendo sus novelas en el celular así como películas. Son cambios que debemos entenderla”.

Para Casalins, los celulares son estímulos y hay que sacarle el mejor provecho.

En la primera edición presencial en 2021 del concursaron 360 participantes de 12 países como México, Estados Unidos y Paraguay, por eso aspiran a que la cifra supere los 500 inscritos en este 2022.

El certamen se celebrará en diciembre en Valledupar y en junio en Barranquilla.

 “Nuestro sueño es que cada Departamento de Caribe tenga su propia academia y su propio festival de cine porque nos va a garantizar la industria”, añade.

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Con ese objetivo han hecho alianzas con la Universidad Simón Bolívar, pero la idea es llegar a más instituciones de educación superior y a la Escuela Distrital de Arte del Distrito.

Por eso gestiona los dos primeros estudios de cine en Valledupar, cada uno de 450 metros cuadrados.

“Queremos que el festival crezca a cine profesional, pero que las historias sean contadas por costeños”, insiste.

Para este director de cine barranquillero, la vena artística le viene de familia. “Los Casalins, que son de Ponedera, tenemos venas de locos, creo que intentar desarrollar una industria de cine es más un acto de locura que un acto artístico”.

Rubén Darío junto a su mamá Isabel Casalins. en la siguiente imagen algunas de las producciones que paticiparon en el 2021.

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