Personaje / 11 de junio de 2022

Ruperto Andrade, el empresario que con sus rifas entregó 148 casas con carros para estrenar

Ruperto Andrade (izquierda) y Humberto Alean durante uno de sus tantos encuentros.

Zoraida Noriega

Fue el fundador de Rifa Regional de Barranquilla que gerenció durante 41 años hasta su fallecimiento ocurrido esta semana.  *El artista plástico Humberto Alean, uno de sus mejores amigos, lo recuerda por su caballerosidad y altruismo.

Con sorpresa y profunda tristeza fue recibida este lunes la noticia del fallecimiento del empresario Ruperto Andrade Macías, nacido hace 76 años en Ciénaga, Magdalena, pero radicado por muchos años en Barranquilla.

Siempre tuvo una sonrisa y fue excelente anfitrión.

Se destacó por su contribución al urbanismo y progreso de Barranquilla desde la exitosa empresa Rifa Regional de Fundación que, en más tarde cambió de razón social por la de Rifa Regional de Barranquilla, a través de la cual, durante 41 años entregó casas completamente amobladas y autos cero kilómetros incluidos.

Pero no solamente se beneficiaban los ganadores de los sorteos que realizaba la empresa dos veces al año de las casas con carros, sino todo aquel que al estar al día con abonos de la rifa ganaba jugosos premios en dinero en efectivo. También los vendedores que recorrían las ciudad ofreciendo las boletas recibían su respectiva comisión.

Si el día del sorteo no resultaba ningún ganador y para darle transparencia al negocio, la compañía lo repetía porque la finalidad era que el gran del premio quedara en poder del público. Los nombres tanto del beneficiado como del vendedor de la boleta eran publicados en los medios de comunicación y redes sociales.

HABLA UNO DE LOS BENEFICIADOS

Además de ser el fundador de Rifa Regional, “el profesor”, como así era conocido Andrade por su profesión de psicopedagogo, contribuyó a sembrar progreso y bienestar a muchas familias en Fundación y Ciénaga.

Según pudimos establecer, en Fundación se entregaron  70 casas, en Ciénaga 32 y 46 en Barranquilla, hasta la fecha, en distintos sectores residenciales.

Bryan Arévalo, de 29 años, contó a MiREDvista que gracias a Rifa Regional tiene vivienda propia hace 3 años en el barrio Los Andes y un carro Mazda.

“Yo vivía en el barrio Siete de Abril con mis padres y pagaba arriendo. Apenas me gané el sorteo me mudé con mi familia a la nueva residencia. Me siento bendecido”, dijo el joven barranquillero que se desempeña como asesor comercial de la Fundación de la Mujer. 

En una fiesta carnavalera ofrecida en la terraza de su pent-house.

En Las Brisas, un pequeño hotel de su propiedad que ofrece a los huéspedes tranquilidad y comodidad, Ruperto manejaba sus negocios desde una confortable oficina.

ASÍ LO RECUERDA SU MEJOR AMIGO

Humberto Alean, reconocido artista plástico, y  Ruperto Andrade se conocieron en Fundación, donde inicialmente vivía el empresario. De eso hace 40 años y su amistad se fue fortaleciendo hasta tal punto que compartían no solo sus gustos por el arte, sino por el cine, y en habituales tertulias en la que siempre salían a flote el buen sentido del humor que a ambos los caracterizaba. 

“Para promover sus rifas, recuerdo la vez que Ruperto llevó a Shakira para que cantara en Fundación. Como en ese entonces nadie conocía a la artista, porque apenas su carrera despegaba, a él le tocó ir de puerta en puerta por todo el pueblo invitando para que la fueran a ver en una tarima que montó en la plaza. Claro, nadie la conocía. Le pagó $800 mil pesos, dinero que en ese entonces le pareció a Shakira un ¡dineral!”, contó Alean, como una de las tantas anécdotas.

Si hubo alguien que se distinguió por su nobleza en Barranquilla, ese fue Andrade Macías. Así lo define Alean: “fue un gran ser humano, servicial, detallista y muy generoso. Ayudaba a todo el que podía.  Hacía obras de caridad, entre ellas el aporte que le destinaba mensualmente al Asilo San Antonio”.

“Su pent-house, que él mandó a decorar como un palacete con impresionantes adornos traídos de sus viajes,  era de puertas abiertas. Por allí pasaron muchos de los candidatos a la alcaldía y otros personajes de la política, del arte, modelaje y la música, que él atendía de forma espléndida. Porque fue un gran anfitrión. Allí también con un grupo de amigos nos reuníamos semanalmente para ver una buena película (en su salón de cine) y armar tertulias”.

“Él siempre ponía el tema en las tertulias. Nos llamaba la atención que le gustaba hablar de la muerte. Me dijo en repetidas ocasiones: no hay que temerle a la muerte”

Con los artistas Humberto Alean y Siham Sabagh.
La coreógrafa Gloria Peña fue otra de las asiduas a las tertulias.

Ruperto viajó por medio mundo, le gustaba mucho investigar y no dejaba pasar por alto su cumpleaños ni el de sus mejores amigos haciendo grandes festejos con música en vivo en la amplia terraza de su pent-house.

“Teníamos planeado viajar este año a Buenos Aires y Brasil. Me había dicho que apenas se mejorara de sus achaques lo haría, pero desafortunadamente se nos fue este gran amigo, un ser maravilloso que por su bondad seguramente Dios lo tendrá en un lugar privilegiado”, dijo por último Alean.

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