Nuestra Gente / 15 de octubre de 2022

Yeison Vargas y su misión de preservar el bolero y la música cubana

El trío Habana en una celebración en casa de la exreina del Carnaval y presentadora de TV, Andrea Jaramillo.

Alix López

Este licenciado en música criado en el barrio San Felipe dirige su trío Habana con el que quiere rescatar las canciones y ritmos con los que crecieron sus papás y abuelos.

Yeison Vargas, Javier Álvarez y Guillermo Argote del Grupo Habanna, con Charlie Gómez, con quien se presentan con frecuencia.

Yeison Vargas Caraballo afirma que heredó la vena musical de su abuelo Israel Caraballo y de sus tíos Manuel del Cristo y Daniel Caraballo, destacados decimeros de Magangué, Bolívar, de donde eran oriundos.

Cuenta que hoy sobrevive Manuel, que además interpreta de manera magistral la dulzaina.

Yeison es licenciado en educación artística de la Universidad del Atlántico, y reconoce que desde los 16 años se convenció de que lo suyo era la música, con la que ha salido adelante a nivel personal y profesional, y a través de la cual ha conocido gente maravillosa, dice.

Hijo de Julita Caraballo y Jesús Vargas Navarro, locutor profesional y uno de los primeros en introducir la música salsa en la radio local, en emisoras como la Voz de Barranquilla y Emisora Atlántico; cuenta que sus inicios en este arte comenzó con ritmos folclóricos, pero que desde hace 15 años decidió emprender una misión que continuará a lo largo de los años: preservar el bolero y la música cubana.

“Yo hacía parte de agrupaciones folclóricas, hasta que conocí al maestro Alberto Díaz, que dirigía el trío Madrigal”, recuerda.

Yeison cuenta que Díaz lo retó en un parque para que tocaran juntos “Son de la loma”, el éxito mundial del Trío Matamoros de Cuba. Díaz en el piano y él en el bongó. “Un tremendo reto que fue superado porque enseguida me contrató”, recuerda.

Esa fue una escuela musical para introducirse de lleno en el bolero, el son, y en general la música antillana que hoy interpreta con su grupo musical Habanna, junto a Javier Álvarez, en la guitarra y además una de las voces principales; y Guillermo Argote, quien toca el bajo y el requinto. Argote hizo parte de agrupaciones de renombre como la del maestro Aníbal Velásquez y la del venezolano Pastor López.

Vargas Caraballo es otra de las voces del grupo, pero además toca el bongó y la campana, y en su formación académica aprendió percusión folclórica con el tambor alegre, llamador, tambora, guache, maracas e instrumentos de viento como la caña de millo y la gaita.

“Yo respeto mucho el reguetón, no tengo nada en contra, pero he visto que las nuevas generaciones se inclinan por este género. Por eso mi misión es interpretar y cantar la música con la que crecieron nuestros abuelos y papás para que no desaparezca”, afirma.

De su amplio repertorio tiene temas de Los Panchos, Guillermo Portabales, la familia André, Miguel Matomoros y Ernesto Lecuona, entre muchos otros.

“Le hemos introducido instrumentos como el bajo y el bongó y el sonido es maravilloso”, asegura al contar, además, que también actúan en fiestas privadas y eventos corporativos no solo de Barranquilla, sino de otras zonas de la Costa.

Todo lo registra en imágenes de videos que luego sube a su cuenta personal en el canal Youtube.

“Nuestro deseo es fortalecer el bolero, la música cubana y la jíbara en la región Caribe, porque las letras no pasarán de moda. Y el ritmo, mucho menos. Por eso queremos que nuestros hijos y nietos la conozcan, la tarareen y la bailen”, reitera.

“La música es un canal de bendición, a pesar de que muchos me decían que nadie podía vivir de ella, pero mi experiencia me ha dado enormes satisfacciones personales y me ha permitido conocer gente que nos ha apoyado y que siempre nos llama para contratarnos porque saben de nuestra calidad», sostiene.

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