La Buena Sazón / 26 de marzo de 2022

Un grano de mostaza

La receta de hoy es cómo preparar este exquisito queso camembert con miel y mostaza.

Carmen Vásquez

La Biblia, ese sagrado libro que es de obligatoria lectura para los cristianos, es mucho

lo que nos enseña dentro de sus páginas del arte de la cocina. Lo van a ver este sábado

con el producto que vamos a tener de protagonista: la mostaza.

¿Recuerdan aquella parábola en el Nuevo Testamento en la que Jesús compara el reino de

los cielos con un grano de mostaza ? Desde ese momento, la mostaza ha tenido una

simbología positiva, con las buenas obras.

Fueron los romanos quienes empezaron a usar la mostaza en la cocina, es más, a ellos se

les adjudica el invento de la famosa salsa que hoy día está de mesa en mesa y la misma que

tiene muchas aplicaciones en la gastronomía. Ellos la hacían mezclando un zumo de uva sin

fermentar con semillas de mostaza. Los griegos la incluían en la cocina, pero también la usaban

para aumentar la memoria y alegrar el espíritu. El famoso filósofo y matemático Pitágoras la

recomendaba mucho e insistía en que la cultivaran en sus jardines. Pero a pesar de sus usos

culinarios y medicinales, la mostaza realmente se vino a conocer popularmente en la Edad

Media, cuando ya el común de las personas empezó a condimentar las carnes con esta especia.

Poco a poco la mostaza empezó a invadir la gastronomía y los campos europeos y países como

Italia y Francia comenzaron a producir la famosa salsa.

En cuanto a su lugar de origen, es un tema debatido porque los de Occidente dicen que aquí esta

especie crecía silvestre y otros dicen que provino de Oriente. Este granito cuenta con más de

cuarenta variedades y solo cuatro son las más conocidas. Las más comunes son: la mostaza negra,

originaria del sur de Europa y Asia; la mostaza blanca, proviene de Europa y Estados Unidos; la

mostaza china que viene de este país asiático y la mostaza café que viene de la India.

La planta de la mostaza se cultiva en climas templados,tiene hojas de color verde que huelen a

pimienta y da unas flores amarillas pequeñas, solo alcanza los 80 ctms. Una vez secas las semillas

pueden utilizarse enteras o en polvo.

Nuestra receta de hoy es perfecta para este tiempo de Cuaresma, es algo diferente y exquisito

RECETA

INGREDIENTES

1   –  cebolla roja cortada en plumillas finas

1   –  cucharadita de mantequilla

11/2  cucharadita de azúcar morena

2   –  quesos camembert fríos

        miel al gusto y mostaza picante al gusto

20 –  nueces cortadas en cuadritos o machacadas

        hojas de lechuga  crespa y de rúgula

        gotas de limón- sal y pimienta recién molida al gusto

1   –  pan baguette fresco

PREPARACIÓN

Caliente la mantequilla en una sartén a fuego medio y fría la cebolla hasta que esté transparente.

Agregue el azúcar y deje cocinar unos minutos más, hasta que la cebolla esté caramelizada. Retire y reserve.

Mezcle la miel, la mostaza y el limón y reserve. Corte el queso en triángulos iguales. En un bonito plato

amplio y hondo coloque las lechugas mezcladas y troceadas. Ponga los triángulos de queso encima de las

lechugas y ponga sobre el queso las cebollas caramelizadas y la salsa. Decore con las nueces y en un plato

aparte ponga el pan en tajadas. 

NOTA: este es un plato diferente, fácil y delicioso

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