Personaje / 25 de julio de 2020

Adriana Rosado, la cartagenera que reina en TikTok

La tiktoker Adriana Rosado el día de su cumpleaños, el pasado 8 de julio.

Miredvista.co

Con su capacidad histriónica, sus mímicas y su gracia, esta joven voleibolista causa sensación en las redes sociales. Actores como Diego Trujillo, Víctor Mallarino y Andrés Parra, entre otros personajes, la han catalogado como “la mejor”.

Hace cuatro años, Adriana hace parte de la Selección Bolívar de Voleibol.

“Y lo subo acá porque me gustó”. Con esa sencilla línea de texto acompañó la cartagenera Adriana Rosado (La Pink)el primer video de  TikTok que decidió publicar en Twitter, el pasado 20 de febrero. Era su mímica sobre el famoso episodio en torno a la historia de María Niño, una mujer que se enfrenta a otra por un hombre en un pueblo ribereño de la Costa y que al final le grita: “El tormento tuyo soy yo”, en una  sentencia que corrió de boca en boca por toda la Región Caribe hasta captar la atención nacional, y que además dio pie a toda suerte de bromas.

Hasta ese momento, la joven de 22 años había decidido incursionar tímidamente en la red social y aplicación de moda en todo el mundo y que, especialmente en esta cuarentena, se convirtió en la favorita de muchos ante el tedio. “Yo hacía publicaciones en TikTok, pero en privado, pero hubo un día en que se me coló uno en público y a la gente le gustó mucho, por lo que me decidí a montarlos en Twitter que, hasta ese momento, poco me gustaba”, cuenta.

Pero lo que pasó a partir del 20 de febrero en su cuenta de Twitter (@AdrianaRosado01) fue ¡la locura! “Me sorprendieron las notificaciones que me llegaban por montones. ¿Esto qué es?, me dije, ante el montón de me gusta, retuits y comentarios. Con ese video de María Niño gané 2 mil seguidores”. Fue así como pasó de tener 400 y pico personas que la seguían a 38.300 en Twitter y 12.700 en Instagram.

Ni tonta ni perezosa, ella siguió publicando nuevos videos, cuál de todos más divertidos. Ya lleva casi un centenar. No se le escaparon el de la chica que canta en el patio y la interrumpe un gallo (“¡La c… el gallo!), el de la disputa de unos gais en el talk-show Caso Cerrado (“Estúpida, ¡mi pelo!”), los innumerables de la cuarentena con los vendedores que interrumpen tareas y reuniones, el del niño que reclama por las tareas (“¿Ah? ¿más tareas?”) y el de balcones de Santa Helena, entre muchos otros sonados episodios que han sido incluso tendencia en redes.

“ME RÍO DE TODO, PERO NO SOY PAYASA”

“La verdad es que no me esperé este éxito, no sabía que tenía este talento”, dice entre risas esta joven universitaria, una tiktoker de la que todos destacan su amabilidad, carisma y buena vibra. “Soy muy extrovertida, alegre, nunca he sido seria o cara dura y mi risa es muy peculiar, me río de todo, pero tampoco fui la payasa del curso”, dice al intentar explicar el origen de esa habilidad que tiene además para divertir a los demás.

Adriana es una consumada deportista que desde hace cuatro años forma parte de la Selección Bolívar de Voleibol Playa. El próximo mes comienza su quinto año de Derecho en la Universidad Libre de Cartagena, donde vive con su mamá, Martha Jiménez. Su papá, Luis Fernando Rosado, falleció hace año y medio, y su única hermana vive en Estados Unidos.

De La Pink, como se identifica en redes por aquello de su apellido, son admirables su gran capacidad para memorizar e interpretar diálogos y la forma como los sincroniza que hace que la imitación sea casi perfecta, al punto que muchos le han dicho que aproveche su talento para actuar en televisión. No en vano actores de la talla de Víctor Mallarino, Andrés Parra y Diego Trujillo son sus más fieles seguidores y celebran cada video que monta. “Esta niña es un monstruo”, expresó en alguna ocasión Trujillo. También la cantante Adriana Lucía y el dirigente político cartagenero Andrés Betancourt se cuentan entre sus fans.

“SI NO ME HACE REÍR, NO SIRVE…”

Dice que al hacer un video –por lo general se lo mandan sus amigos, o la gente en las redes la etiqueta— ella previamente analiza el original para ver si se identifica con él y, lo más importante, si la hace reír. “Si no me da risa, no funciona”, explica.

Luego lo escucha muchas veces no solo para aprender el diálogo, sino las pausas, el ritmo del acento. Ya por último monta la mímica generalmente en su cuarto –o en la parte de la casa que le sirva–, sola, y lo graba. “Como soy súper perfeccionista, lo hago muchas veces para escoger el mejor. Y los hago de un solo tirón. Después reviso uno a uno y escojo el mejor”.

Aprovechando su poder mediático y su talento como tiktoker, Adriana también ha hecho videos para mandar mensajes en contra de la violencia contra las mujeres o contra el peso de los estereotipos, por ejemplo. “Los hago estratégicamente para alzar mi voz, porque a veces nos hacemos los de la vista gorda ante los problemas de otros”, explica.

Por lo pronto Adriana tiene claro que lo que desea es terminar sus estudios de derecho, y especializarse en derecho civil, comercial o de propiedad intelectual. “El derecho y el voleibol son mi pasión. No estoy cerrada a propuestas, pero primero me quiero graduar”. RB

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