En la Nota / 13 de febrero de 2021

El músico de bodas que interpreta vallenato a ritmo de saxofón

Rosmel Fernández son su infaltable saxofón a la salida de una boda-

Miredvista.co

Rosmel Fernández Peña, que además es abogado, es uno de los más solicitados en las grandes fiestas del Cesar y La Guajira y otras zonas de la Costa. “Mi papá me enseñó el arte”, dice.

Rosmel Fernández en un solo de saxofón en una boda en Valledupar.
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Siempre tuvo la idea de que si el vallenato suena bonita con acordeón, lo sería aún más a ritmo de saxofón.

Rosmel Fernández Peña, músico empírico que dice con orgullo que su papá, Rubén Fernández, le enseñó lo que sabe de este arte, tenía la idea de interpretar las canciones de tu tierra, pero introduciéndole este instrumento de viento.

Recuerda que desde muy niño empezó con el bajo y la guitarra, los mismos de su padre en su juventud. Cuando se graduó de bachiller ya interpretaba clarinete, pero su gran sueño era el saxofón.

Por eso ahorró un largo año y cuando llegó diciembre, no se compró “ni un carruso de hilo”, como asegura, porque tenía que cumplir su meta.

Entonces viajó a Barranquilla junto a su papá para compra su primero saxo que le costó un millón 350 mil pesos.

Este músico y abogado oriundo de Valledupar dice que ha trabajado duro para lograr el reconocimiento que hoy tiene.
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En su casa del barrio Cacique, madrugaba a las 6 a.m. para ensayar, lo que le costó más de un regaño de su mamá Enilse Fernández, modista y ama de casa.

Veeee, deja que sean las 7 aunque sea, ¿no te da pena con los vecinos?”, le reclamaba, pero él insistía e insistía, hasta que se aprendió todos los pases de las canciones clásicas y las más sonadas del vallenato.

Eso fue el 28 de enero y a la semana ya estaba tocando con la tambo banda”, asegura.

Su primer contrato con el saxofón fue en un cumpleaños, y luego tuvo la oportunidad de tocar con orquestas que pagaban hasta tres veces lo que en otros conjuntos.

Con sus papás Rubén y Enilse el día de su grado como abogad de la Universidad Popular del Cesar.

Rosmel (@saxofonistarosmelfndez en Instagram) recuerda que desde muy joven perteneció a  bandas de La Paz y Valledupar, creó su propio grupo La Renovación (de la que hacía parte su papá) para incursionar además en el bolero, la salsa y el merengue para tocar en fiestas familiares y otros eventos sociales, pero también hace dúos para ofrecer serenatas.

Su primer contrato con el saxofón fue en un cumpleaños, luego tuvo la oportunidad de tocar con orquestas que pagaban hasta tres veces lo que en otros conjuntos

 “Fui aprendiéndome los pases vallenatos de cada canción. Igual con el merengue. Ahí empezaron los elogios y reconocimientos”, añade.

Desde el 2011 se afianzó con el vallenato en saxofón con caja y guacharaca, cuando lo llamó su amigo, el guitarrista ‘Peque’ Torres.

En la universidad se alió con Carolina Celedón, cantante, y con otros músicos para amenizar en clubes y hoteles en donde impuso el formato con gran acogida.

El saxofonista vallenato junto a una pareja de recién casados.

Había semanas que era de jueves a domingo, pero otras que era de lunes a domingo, tenía que ir con los uniformes en un maletín porque no tenía chance de ir a la casa”.

Hoy en día es un reconocido saxofonista al que buscan para amenizar las bodas no solo en Valledupar, sino en otros municipios del Cesar, La Guajira, Santa Marta y Cartagena.

Dice que de acuerdo con lo que quiere el cliente, se acomoda y arma los músicos para interpretar bolero, salsa, porro, merengue, entre otros, pero que sin lugar a dudas, lo que más le piden es vallenato con saxofón.

Entre su repertorio, que puede extenderse hasta 4 horas, incluye clásicos como ‘Igual que aquella noche’ (que hizo célebre Jorge Oñate), pero además lo más nuevos como Volví a nacer y Cásate conmigo, de Carlos Vives y 20 Vidas Más del desaparecido Martín Elías.

A mediano plazo quiere especializarse en Derecho de Autor y Propiedad Intelectual, que tuvo que aplazar en el 2020 por la pandemia, y dejar un poco la música, que le ha dejado enormes satisfacciones hasta ahora.

Rosmel y su grupo en una fiesta privada en el Club Valledupar. Interpretan música cubana, salsa, bolero y merengue, por supuesto vallenato en saxofón.

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