Dolce vita / 25 de febrero de 2023

Hans Peniche y su pasión  por el vino

El monteriano Hans Peniche enseña desde cómo descorchar una botella de vino hasta cómo catar la bebida.

Miguel Utria

El ‘man del vino’, nos cuenta su experiencia en esta cultura y cómo cada día aprende más de su trabajo y descubre que más personas en Colombia se interesan por el tema.

Su nombre es Hans Peniche, oriundo de Montería, pero por su oficio es conocido, entre sus amigos y en las redes sociales, como ‘El man del vino’ pues es un verdadero experto en la cata de vinos y certificado en conocimiento del mundo vinícola, tanto que ha viajado por varios países recibiendo y dictando cátedra del tema.

Asegura que su gusto por el tema del vino es una verdadera pasión y que la misma no es por herencia sino por sus relaciones interpersonales, pues su profesión de administrador de empresas lo llevó a gerenciar compañías regionales e internacionales que le permitieron tener, a través de exposiciones y congresos, contacto con personas de otros países, la mayoría de ellos amantes del vino.

‘El man del vino’ explica como se degusta esta bebida.

“Yo me preguntaba por qué en Colombia la gente tomaba gaseosas, cervezas u otros licores, pero nunca vino. En ese entonces no había redes sociales, así es que al interesarme por el tema comencé a leer libros sobre el vino. Y leyendo me enamoré de esta cultura.”, asegura Hans.

Tras comenzar a instruirse sobre el particular, entendió porqué su abuelo, quien era italiano, tenía inclinación por el consumo del vino y no por otras bebidas. Y comprendió que no era cuestión de simple gusto sino un tema cultural.

En 1911, aprovechando un receso laboral, y ya picado por el gusanillo de la cultura vinícola, se desplaza a Chile para conocer más del vino, y en las fincas y viñedos comienza a entender el mundo del vino en todo su proceso, esto es desde el cultivo de las uvas hasta que el producto final es embazado.

Pero las cosas no pararon ahí, ese mismo año, Hans tuvo la oportunidad de enterarse que una institución londinense vendría a Colombia para dictar cátedra sobre vinos, entonces se suma a ello para recibir más conocimientos. La experiencia se repitió en 2014, oportunidades en las que recibió certificación en conocimientos del mundo de licores en general.

“Después de eso tuve la oportunidad de irme a Estados Unidos a conocer viñedos de ese país y aprender un poco más. Entonces ya tenía conocimiento de tres países e instrucción de la academia”, afirma Hans.

La manera en que se sirve un vino influye mucho en la percepción de sus sabores y aromas; hazlo adecuadamente.

Como era de esperarse, Hans llegó a ser gerente de una compañía de vinos en el país y se adentra en el mundo de las marcas y la capacitación en cata también de champaña y whisky.

Entonces comienzan a llamarlo de eventos especializados como ‘Sabor Barranquilla’, ‘Expovinos’ y otros organizados por la compañía Éxito,  y demás por personas interesadas en aprender del tema.

“También dicté charlas en la Universidad del Norte y sigo dictando cursos, enamorando más a la gente de esta cultura del vino. También me fui a España a adquirir más conocimientos, y conocer de los vinos de Galicia”.

Como experto, explica que enseña desde cómo se descorcha una botella, cómo se analiza la etiqueta, cómo se describe un vino y porqué debe maridarse con un vino tinto o rosado, blanco o espumoso con determinadas opciones.

Es indispensable que antes de comprar un vino para una celebración, se tenga conocimiento de aspectos como el gusto de los invitados, con qué se cuenta para combinarlo, es decir que clases de comida se va a servir para así saber cuál es el vino indicado. Pero si no se va acompañar con nada, es recomendable el espumoso o los rosados dulces.

De los vinos que se conocen: tinto, rosado, rojo, blanco o espumoso cualquiera puede servirse en cualquier hora del día, lo importante es saber toda la información del mismo, como el país de origen y demás información de la etiqueta y cómo se va a maridar.

“Es indispensable que la gente conozca que solo existe el vino de uva, que no hay vinos de manzana, cereza o corozo, esos son aperitivos. Además, el vino no es para emborracharse, para eso existen otras bebidas como cervezas o wisky”, apunta Hans.

Últimamente la gente empezaba a preguntarle cosas muy puntuales, y es entonces cuando crea, en Instagram, el HT #hansrecomienda desde donde instruye con recomendaciones sobre el tema. Además hay empresas y personas que lo llaman para charlas y celebraciones de cumpleaños en las que presenta catas de licores en general, teniendo en cuenta que muchas personas no tienen la cultura del consumo de vinos.

Hans insiste en que esto del vino es para él una pasión, pues, a pesar de que tiene el conocimiento, está certificado y es miembro de la Asociación Colombiana de Sommeliers, e invierte gran parte de su tiempo en ello, no ha dejado de ejercer su profesión, y en tal sentido es director comercial de tres compañías.

Si bien en Colombia se producen algunos vinos, estos no son vistos en el mundo como de alta calidad, pues las uvas que se cultivan aquí no alcanzan el nivel de azúcar necesario para producir alcohol, y lo que se hace es completarlo con azúcar de caña.

Sin embargo, Hans dice que ve con agrado cómo cada vez hay, en Colombia, más personas interesadas por el tema, sobre todo porque la gente ha entendido que el vino no es, como se creían hace un tiempo, exclusivo para personas con alto poder adquisitivo.

“Pero ello se lo debemos en gran parte a las tiendas y almacenes de cadena que ofrecen vinos a precios de fácil acceso, lo que le permite a más gente adquirir dicho producto, aun sin saber cómo se tomaba o a qué sabía, solo lo compraba porque eso elevaba a un cierto nivel estatus. Ello ha mejorado e incrementado su consumo”, asegura Hans.

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