Lo último / 5 de noviembre de 2022

Sebastián Guzmán, el gestor que se preparó 18 años para ser Rey Momo

Sebastián Guzmán, Rey Momo del Carnaval de Barranquilla en 2013. (Cortesía Óscar Berrocal)

Patricia Escobar

El nuevo soberano del Carnaval de Barranquilla es un líder nato que trabaja los 365 días del año por la niñez y los jóvenes del barrio El Pueblito y sus alrededores. Ha sido chaperón, jefe de prensa y asistente de los últimos 15 reyes Momo de las fiestas.

Si hay alguien en Barranquilla que conozca muy bien qué representa la figura de Rey Momo del Carnaval, lo que debe hacer para complacer a todo el mundo y lo que le toca trabajar para conseguir recursos y estar a «la altura” de la designación, ese es Sebastián Guzmán Gallego.

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida por Carnaval de Barranquilla (@carnavalbaq)

Durante los últimos 18 años ha estado muy cerca de quienes lo han antecedido en esa designación, trabajando como una hormiguita para que todos los reyes se luzcan, acompañándolos como chaperón, jefe de prensa, asistente o cualquier otro oficio pertinente. Ha estado a ‘la pata’ de 15 reyes Momos del Carnaval de Barranquilla.

En 1994 fue el gran motor para la creación del Carnaval del Suroccidente que es uno de los mejores y más grandes eventos de la temporada de Carnaval en la capital del Atlántico. Dos años más tarde hizo parte de Cabildo en Carnaval, de gran impacto en la ciudad. Fue alumno de Carlos Franco, uno de los más grandes investigadores y coreógrafos que ha tenido el Caribe colombiano.

Siempre ha estado pendiente de la candidata de su barrio, El Pueblito, en el Reinado Popular del Carnaval para llevar al concurso una representante tan bien preparada que, como ha sucedido, esté al final en el cuadro de honor del certamen.

“Puedo decir con certeza que he estado en todos los ángulos del Carnaval. Que conozco cada uno de sus componentes. Lo he estudiado, lo he trabajado, lo he vivido, lo he gestionado, lo he sufrido, lo he gozado”, dice este líder innato que, además de amar el Carnaval, ama a su tierra, ama su barrio y trabaja por él los 365 días del año, porque no hay celebración en la que él no haya puesto su granito de arena.

Sebastián Guzmán recibe la banda de rey Momo de manos de la reina del Carnaval 2023 Natalia De Castro, y de su antecesor Kevin Torres. (Cortesía Óscar Berrocal)

Comenzó a trabajar en la organización del Carnaval desde antes de la creación de la empresa que hoy lo rige como un logístico sin pago, en la época en que Juntas especiales nombradas por el alcalde de turno tenían a cargo la organización de la Fiesta. Por eso, cuando nació Carnaval S.A. fue uno de los primeros jóvenes que hizo parte de la logística, “esta vez sí con algún tipo de pago”, reconoce.

Por haberse dormido una noche cuando tenía que realizar un trabajo especial en las calles, en pleno pre-Carnaval, fue “castigado” y se le encomendó el acompañamiento del Rey Momo de la época, Ubaldo Mendoza. “Creo que me pusieron esa misión como sanción, pero resultó que ha sido la experiencia más enriquecedora porque he conocido el alma de esta fiesta que tanto amo. He estado muy cerca de los verdaderos hacedores, de la historia, de las tradiciones”, reconoce con esa humildad que lo caracteriza. 

LIDER AL 100%

A pesar de que ha tenido momentos muy apremiantes en su vida, nunca ha pedido para él. Todos sus esfuerzos son para satisfacer a otros: pide dulces para que los niños celebren el Día de los Angelitos, pide regalos para que la comunidad tenga un obsequio en Navidad, pide útiles para que los más necesitados vayan a las escuelas con material necesario para aprender, pide donaciones para llevar a los más necesitados o a los que lo han perdido todo por culpa de fenómenos naturales, como las inundaciones, y ha pedido apoyo para que las candidatas de su barrio y los grupos folclóricos salgan dignamente.

Pero su obra más hermosa, sufrida y trabajada son los Campamentos Juveniles del Ministerio del Deporte. ‘Este es un programa extracurricular para jóvenes entre los 13 y los 28 años de edad que se centra en el aprendizaje experiencial promoviendo a su vez, el desarrollo social y comunitario’, explica.

Su trabajo como líder social que comenzó en su barrio al frente de guarderías y hogares comunitarios es reconocido a nivel nacional.

Se considera un líder. Y sus amigos lo consideran un ser humano noble, creativo, recursivo y leal. Sus compañeros de trabajo lo definen como incansable, intenso y muy responsable. Sus antiguos jefes, o sean los reyes a los que ha acompañado, coinciden en afirmar que es discreto, respetuoso e incansable.

Entre todos los aspirantes a la designación de Rey Momo, Sebastián fue presentado como gestor cultural y social. Recibió su designación vestido de cumbiambero para rendirle un homenaje a este aire musical que nos representa y que hace poco fue declarado Patrimonio Nacional, y como un reconocimiento de gratitud hacia sus antecesores cumbiamberos, en especial al primero con el que trabajó, Ubaldo Mendoza, director de la Cumbiamba La Revoltosa.

LA PERSONA

Sebastián no nació en Barranquilla, pero conoce la ciudad como el más clásico de los curramberos. Próximo a cumplir los 58 años de edad -que no los representa por su vitalidad, aunque su cutis tenga las marcas de todo el sol que ha soportado-, siente una inmensa alegría de representar lo más auténtico de esta fiesta encarnando a un personaje rescatado hace ya 28 años. Sus programas de televisión favoritos son los noticieros porque le gusta estar informado, y los culturales porque despiertan su pasión.

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida por Carnaval de Barranquilla (@carnavalbaq)

El Rey Momo es hijo de Sebastián Guzmán y Leticia Gallego de Guzmán. Dice que fue “hecho en Carnaval” y por eso nació el 2 de noviembre de 1961 a kilómetros de distancia de la ciudad que lo acogió como un hijo desde los cuatro años de edad. Es el sexto de ocho hijos: 5 mujeres 3 varones.

Estudió la primaria en un colegio de la Acción Católica y luego se graduó de bachiller. Con orgullo dice que pertenece a la primera promoción de la Escuela Distrital de Arte y Tradiciones Populares (EDA) como técnico audiovisual. Ha hecho innumerables curos y talleres con el Sena y otras instituciones educativas formándose en las áreas de recreación, logística, cultura popular, atención a la primera infancia.

Es padre comunitario hace 35 años. Se inició en esta labor en uno de los primeros hogares de Bienestar Familiar donde tuvo a cargo 15 niños. Después su casa se convirtió en el hogar para otros niños y actualmente pertenece al programa Fami, en el que no sólo se atienden niños, sino también a mujeres embarazadas.

+ Noticias


Corvina con frutos secos en tiempo de Cuaresma
De sal y dulce
Asamblea del BID, en la agenda de Barranquilla para el 2021
Qué difícil es sentarse en el banco técnico de Junior