Personaje / 6 de abril de 2024

Diego Holguín y el encanto de pintar obras en vidrio

Diego Holguín frente a una de sus obras inspiradas en la naturaleza, pintadas sobre vidrio, durante su exposición en Buenavista I.

Zoraida Noriega

El arte de este pintor y escultor radicado en el municipio de Soledad es plasmado en la exposición ‘Bosques de cristal’ inspirada en la belleza y fragilidad de la naturaleza. La muestra estará abierta al público hasta el 14 de abril en Buenavista I en homenaje a Barranquilla en sus efemérides.  

Si algo tiene el vidrio para que ciertos artistas se enamoren de él utilizándolo como materia prima en sus obras, es el encanto. Uno de ellos es Diego Holguín. Trabaja con cristales planos en los que plasma meticulosamente sus coloridas pinturas con capas de resinas naturales.

Este maestro, graduado con tesis laureada en la Facultad de Bellas Artes (Universidad del Atlántico), que dice ser “soledeño valluno”, (porque nació en el departamento del Valle, pero echó raíces hace 19 años en el municipio de Soledad, Atlántico), que por su exigente y delicado trabajo se ha cortado las manos incontables veces y que por algún descuido se le ha quebrado más de una de sus frágiles obras, estrena esta semana la exposición ‘Bosques de cristal’.

La mata de plátano pintada sobre vidrio cumbierto con resinas naturales.
La bonga también hacen parte de la exposición ‘Bosques de Cristal’.

La muestra, que estará abierta al público hasta el 14 de abril en el centro comercial Buenavista I, es en homenaje a las efemérides de Barranquilla, por eso en la colección, de 23 obras, están representadas la belleza de árboles como el cañaguate, el roble, palmas de coco, la mata de plátano y el colorido de flores como las acacias, lluvia de oro y trinitarias, entre muchas otras especies.

 “Lo que pretendo con este trabajo es sensibilizar a toda la humanidad y relacionar la fragilidad de la naturaleza con el cristal. Porque si nos ponemos a ver toda esa problemática que tenemos con el Fenómeno del Niño, dependemos única y exclusivamente de la naturaleza, del cuidado del medio ambiente. Este es el objetivo primordial de mi obra, y de paso, congratularme con los últimos gobernantes de Barranquilla que se han preocupado por reforestar y tener bella la ciudad con tantos parques”, argumenta.

“En la exposición hace parte una serie circular de árboles de la vida. Es la conexión entre lo terrenal y lo espiritual. Son como las tres piezas principales. Esos árboles son muy significativos a nivel mundial: la bonga, la represento con hojas doradas; el arce rojo, que simboliza el amor; y el cerezo rosado, lo efímera que es la vida”.

El arce rojo, símbolo del amor, y la impresionante exhibición cromática de sus hojas.
Las palmeras del Caribe.

UN TRABAJO TRANSPARENTE

Holguín es pensionado del ejército. Cuenta que en ese tiempo, uno de sus hobbies era pintar paisajes rurales con carboncillos y se los regalaba a las comunidades, pero al cumplir con el servicio militar, terminó con una condición especial: un estrés postraumático.

Cobijarse en el arte, que siempre lo apasionó, fue parte de su proceso para seguir adelante; por eso decidió estudiarlo. “Ha sido mi terapia, mi curación”, dice.

La técnica de pintar sobre el cristal la fue perfeccionando con el tiempo. Explica que son capas que van intervenidas individualmente con resinas naturales que prepara con colorantes en su taller en el barrio Salamanca, de Soledad.

En las playas de Sabanilla montó esculturas de la serie ‘Tragaplásticos’ hechas con madera náufraga.

Argumenta que como con el vidrio no se puede trabajar con guantes porque, según él, pierde la sensibilidad de tanto ponerle material encima, “por eso es que me he cortado las manos infinidades de veces. ¡Me han quedado como un bocachico abierto!”, apunta con una carcajada.

Y también se le han roto muchas obras. Comenta que hace poco se le rompieron 3 piezas divinas, de las que iba a exponer.

A la pregunta donde consigue la materia prima, Holguín explica que normalmente la compra, “aunque muchas veces reciclo. Los vecinos de Soledad me regalan pedazos de vidrios, sobre todo cuando se les quiebra una ventana”.

SU TRABAJO SOCIAL

En los 15 años que lleva dedicado a las artes plásticas, la obra de Diego Holguín ha recorrido buena parte del país. Ha expuesto en importantes galerías como en Palma de Mallorca (España), París y en el Consulado de Colombia en Miami, y también en centros culturales de Colombia como el de Gabriel García Márquez, la sala Débora Arango, entre muchos otros.

Esther Forero pintada en un mural de la estación de Transmetro que lleva el nombre de la compositora.
En la estación Pacho Galán, Diego Holguín pintó al músico y compositor soledeño.

Pero si hay algo que lo motiva aún más para seguir adelante, y sobre todo crecer como persona, es el trabajo social que viene realizando con las comunidades. “A niños y jóvenes de los barrios les llevo arte, les organizo talleres y exposiciones. En Soledad, por ejemplo, ya me he reunido con unas 50 comunidades; también lo he hecho en Barranquilla”.

MURALES Y ESCULTURAS A LA VISTA

El arte figurativo también hace parte de su amplia atrayectoria. Siete murales con temáticas alusivas a Barranquilla y personajes ilustres que adornan las estaciones del Transmetro, son obra de Diego Holguín.

En esa galería permanente figuran, entre otros, la compositora Esthercita Forero, el profesor universitario asesinado Alfredo Correa De Andreis, el músico Pedro Ramayá Beltrán con la pintura ‘El río es cumbia’, homenaje al folclor y al rey de la flauta e millo”, y Pacho Galán ‘Rey del Merecumbé’. También una obra alusiva al equipo Junior.

En cuanto a sus esculturas, y siempre pensando en la ecología, hizo nueve con madera náufraga que estuvieron expuestas en las playas de Sabanilla, y en el Malecón del Río elaboró tres figuras gigantes en acero galvanizado.

Sin embargo, para este versátil artista pintar sobre vidrio es hoy su gran pasión por su mezcla de transparencia y fragilidad.

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