Nuestra Gente / 11 de mayo de 2024

Funk Tribu, el productor que conquista la escenarios europeos con su propuesta electrónica

Funk Tribu en una presentación en Europa.

Miguel Utria

Eduardo José Montañez, bogotano de raíces barranquilleras, está radicado en la ciudad de Berlín, ciudad que lo conquistó en una de sus giras mundiales.

Eduardo José Montañez Sánchez, tiene 21 años de edad, pero la destreza y experiencia de su vida en el ámbito de la producción musical haría pensar que es una persona de más de 50 años.

Desde muy temprana edad, este joven bogotano ya mostraba sus inclinaciones por las mezclas, los teclados y todo lo que tuviera que ver con la música moderna, en especial la metálica, que es su preferida y que más se amolda a su trabajo de productor.

Pero la afición del muchacho por este arte de mezclar sonidos y sacar nuevos productos musicales le vienen por herencia, pues su padre, Eduardo Montañez Silva, un comunicador y administrador de empresas barranquillero, quien es amante de este género musical fue, además de su inspiración, el mayor apoyo para realizar los sueños que hoy son su realidad.

 “Cuando yo comencé a hacer música tenía casi 14 años. Lo hacía en un computador que tenía mi abuela materna en la casa y en internet busqué cómo hacer música electrónica: esa fue la pregunta que hice, me aparecieron unos tutoriales y ahí fue que comenzó toda esta aventura”, afirma Eduardo José, conocido en la escena artística como ‘Funk Tribu’.

Recuerda que en al año 2017, cuando cursaba el décimo grado, unos jóvenes del colegio organizaron una fiesta para ellos y otros establecimientos educativos. En ese entonces se animó a tocar y fue esa la primera vez que se presentó ante un público.

“Si bien era una fiesta de colegio, muy diferente a lo que hago ahora, fue algo que me gustó muchísimo, porque la gente lo recibió muy bien y es un recuerdo muy lindo que tengo y siempre tendré”.

MÁS COMPROMISOS

A partir de ahí comenzaron los compromisos y una mayor entrega por este arte que le exigía mucho tiempo, y que debía compartir con sus obligaciones como estudiante de bachillerato. Pero asegura que el amor por lo que hacía le daban para distribuir el tiempo de la mejor manera, aunque dice no acordarse cómo era eso posible.

“Trasnochaba, madrugaba y aprovechaba cualquier espacio de tiempo, por muy corto que fuera, para dedicarme a componer, mezclar, moldear, etc. pero a veces usaba el tiempo que debía dedicar a estudiar, y eso se vio reflejado en mis notas. Es decir, no llegué a ser un mal estudiante pero, dejé de sobresalir entre los mejores, rendía lo justo: Pero eso no era motivo de preocupación para mí”.

Cuando inicia el tema de mayor acogida de su trabajo y en consecuencia mayores compromisos, no tuvo mayores dificultades porque sus padres siempre fueron incondicionales a la hora de apoyarle, a pesar de que en un comienzo había algo de incertidumbre sobre lo que esa actividad le depararía.

“Es que esta es una industria que si bien es muy buena también tiene sus cosas malas. Mis padres sabían cómo era este medio, siempre fueron consciente de ello, pero respetaban mi libertad, pues ya yo había cumplido 19 años de edad”.

Culminados los estudios del colegio comenzó a trabajar en un call center, al tiempo que seguía con la música. Posteriormente empezó a estudiar ingeniería de sonido, pero los compromisos de la ya iniciada carrera artística le absorbían demasiado tiempo y abandonó los estudios universitarios.

“Yo había dejado de trabajar en los call center y decidí ingresar a la universidad. Hice un primer semestre y antes de terminar el segundo se me presentó la oportunidad de viajar a Europa a grabar un video clip para uno de mis track, eso fue en la semana de parciales. Al regresar nos dedicamos enseguida a organizar mi primer tour con las personas con las que trabajo actualmente”.

Asegura que en un comienzo la música que hacía era exclusivamente para él, salvo algunas veces que se le enseñaba a algún amigo, pero entonces no pensaba en compartirla en redes sociales o internet. Y dice que no recuerda una fecha precisa en la que comenzó ese compartir de sus productos porque todo se dio de manera muy gradual.

“Recuerdo que poco a poco comencé a mostrarle a más amigos, ya los subía a redes e internet para que más gente pudiera escucharlo y disfrutarlo. La primera vez que recibí respuesta de alguien fue aproximadamente en el año 2019, cuando algún sello me contactó para que hiciera lanzamientos con ellos”.

PRIMER TOUR

El primer tour en la carrera de Eduardo José, incluyo actuaciones en Francia, Alemania, Bélgica, España, Reino Unido, Escocia e Inglaterra, que representaron para este artista no solo la experiencia de su primera salida del país con este propósito, sino la mejor enseñanza que tuvo para el verdadero despegue de su carrera profesional.

“Era la primera vez que tocaba en un país diferente a Colombia, aprendí mucho. En especial que cuando hablamos de tour no lo miramos como la cantidad de giras sino el tiempo que llevamos viajando y trabajando, y en ese sentido los DJ no hablamos de uno o dos tours sino de uno o dos años viajando. En este momento yo llevo un año y medio haciendo tour, es decir viajando y tocando”.

En su reciente visita a Colombia, además de visitar a sus padres, mostró lo último de su catálogo de propuestas musicales, que no paran de crecer, pues, como él mismo dice, es algo que vive 24/7. En esta visita estuvo presentándose en las ciudades de Cali y Medellín.

Posterior a la visita a Colombia, en su agenda de trabajo estaban escritos los nombres de países como Suiza, Hungría, Bélgica, Costa Rica, nuevamente Colombia y Chile para luego regresar para Europa, a su lugar de residencia.

Hace un año estuvo en la ciudad de Berlín por cuestiones de trabajo, pero decidió quedarse definitivamente pues es un punto intermedio para desplazarse a los países que mayormente requieren de su trabajo.

Pero además en la ciudad de Berlín vive su actual pareja, una joven estudiante de diseño, de nombre Michelle, quien es su apoyo en la lejanía y su compañera de viajes cuando las responsabilidades se lo permiten.

“Estar lejos de tu familia no es fácil, pero estoy feliz con esto, es lo que amo hacer y a la gente le gusta y es una sensación gratificante. A la vuelta de cinco, 10 o 15 años quiero seguir haciendo esto, quizás no con la misma intensidad de viajes a otros países que ahora, pero ojalá más de lleno a la parte de producción, distribución, dedicarme a otros géneros, tener mi propio sello discográfico y ayudar a nuevas generaciones de artistas. El espectro es muy amplio y aun puedo pensar qué es lo que me gustaría ser o hacer”, precisó.

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